Lucas 5:32
No he venido á llamar justos, sino pecadores á arrepentimiento.
Referencia cruzada
En Lucas 15:7, el cielo se regocija por un pecador arrepentido; el propósito aquí se celebra allí.
En Lucas 15:10, los ángeles se alegran por un pecador arrepentido, reforzando el llamado al arrepentimiento.
En Lucas 18:10-14, el arrepentimiento del publicano ejemplifica al pecador que Jesús vino a llamar.
En Lucas 19:10, Jesús declara su misión de buscar y salvar lo perdido, los pecadores que llama aquí.
Lucas 7:37 muestra a una mujer pecadora acercándose a Jesús, un ejemplo vivo de los pecadores a quienes vino a llamar al arrepentimiento.
En Lucas 24:47, el arrepentimiento para perdón se predica a todas las naciones, ampliando este llamado.
En Lucas 4:18, Jesús anuncia su misión ungida a pobres y cautivos, el mismo corazón por los marginados.
Hechos 20:21 resume el mensaje de Pablo: arrepentimiento hacia Jehová y fe en Jesús, el núcleo del llamado.
Hechos 26:18-20 amplía el llamado al arrepentimiento, detallando la comisión de abrir ojos y volverse de tinieblas.
Hechos 5:31 dice que Jesús da arrepentimiento y perdón, lo mismo que vino a llamar en Lucas 5:32.
Hechos 3:26 dice que Jehová envió a su Siervo para apartar a la gente de maldad, el mismo propósito de Jesús.
Hechos 3:19 llama al arrepentimiento y conversión, continuando la misión de Jesús de llamar a pecadores.
Hechos 2:38 llama al arrepentimiento y bautismo para perdón, el mismo llamado de Jesús en Lucas 5:32.
1 Corintios 6:9-11 muestra que los pecadores han sido lavados y justificados, demostrando el poder del llamado.
1 Timoteo 1:15 declara que Cristo vino a salvar pecadores, reflejando directamente la misión de Jesús aquí.
Mateo 18:11 declara que el Hijo del Hombre vino a salvar lo perdido, el mismo propósito que llamar a pecadores.
1 Timoteo 1:16 presenta a Pablo como el principal pecador que recibió misericordia, ejemplificando el llamado.
2 Timoteo 2:25 instruye corrección suave con la esperanza de que Jehová conceda arrepentimiento, alineado con Jesús.
2 Pedro 3:9 afirma la paciencia de Jehová, deseando que todos se arrepientan, consistente con la misión de Jesús.
Ezequiel 34:16 describe a Jehová buscando lo perdido y vendando lo herido, prefigurando el llamado de Jesús.
Marcos 2:17 incluye la metáfora del médico junto al mismo dicho, reforzando la misión de Jesús de sanar a los pecadores.
Mateo 9:13 añade la cita de Oseas 'misericordia quiero, no sacrificio' al mismo dicho sobre llamar a pecadores, profundizando el significado del llamado.
Mateo 4:17 registra la predicación de Jesús sobre el arrepentimiento, reflejando directamente su propósito en Lucas 5:32.
Juan 8:11 muestra a Jesús diciendo a una mujer 'vete y no peques más', un llamado concreto al arrepentimiento que cumple su misión declarada.
Hechos 17:30 manda a todos arrepentirse, expandiendo el llamado de Jesús a pecadores como universal.
Isaías 57:15 muestra que Jehová mora con el contrito, el humilde que se arrepiente, reflejando el llamado de Jesús.