Números 28:3
Y les dirás: Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis á Jehová: dos corderos sin tacha de un año, cada un día, será el holocausto continuo.
Referencia cruzada
Números 28:2 introduce el mandato de ofrecer en tiempos señalados; el versículo 3 es la primera instrucción específica para el cordero diario.
Números 28:15 añade una ofrenda por el pecado en la luna nueva 'además del holocausto continuo' —refiriéndose directamente al sacrificio diario del versículo 3.
Números 28:23 especifica el holocausto continuo de la mañana del versículo 3 como la ofrenda base durante la Fiesta de las Semanas.
Números 29:6 lista el 'holocausto continuo' junto con otras ofrendas —el mismo sacrificio diario de Números 28:3.
Números 29:11 incluye el 'holocausto continuo' de Números 28:3 como parte de las ofrendas del Día de la Expiación.
Éxodo 29:39 especifica los horarios de la mañana y la tarde para los dos corderos, aclarando el programa diario.
Apocalipsis 13:8 habla del Cordero inmolado desde la fundación, conectando el sacrificio perpetuo diario como tipo.
1 Pedro 1:19 compara la sangre de Cristo con un cordero sin mancha, reflejando el requisito de la ofrenda diaria.
Juan 1:29 identifica a Jesús como el 'Cordero de Dios' definitivo, cumpliendo la tipología del sacrificio diario.
Daniel 12:11 predice la eliminación del sacrificio diario —la misma ofrenda instituida aquí— vinculando la profecía del fin con la ley mosaica.
Daniel 11:31 describe la supresión del holocausto continuo por el desolador, refiriéndose directamente a este sacrificio.
Daniel 8:13 profetiza la eliminación del holocausto continuo, mostrando su futura interrupción.
Ezequiel 46:13-15 describe el holocausto diario del templo restaurado, haciendo eco del mismo mandato para un contexto futuro.
Levítico 6:9 añade que el fuego del holocausto debe permanecer encendido toda la noche, complementando el mandato de la ofrenda diaria.
Éxodo 29:38 es la institución original de esta ofrenda diaria, estableciendo el patrón repetido aquí.
En Esdras 3:5, ofrecieron el holocausto continuo —el mismo sacrificio diario ordenado aquí, ahora restaurado tras el exilio.
En Daniel 8:11, el holocausto continuo es quitado —profecía del cese de este sacrificio diario ordenado.
En Esdras 3:2, los exiliados que regresan reedifican el altar para ofrecer holocaustos según la ley —aplicación directa de este mandato.
2 Crónicas 31:3 registra que Ezequías proveyó para los holocaustos continuos de mañana y tarde 'como está escrito en la ley' —referencia directa a Números 28:3.
2 Crónicas 2:4 afirma que Salomón edificó el templo para los holocaustos continuos de mañana y tarde, exactamente como se prescribe en Números 28:3.
En Amós 4:4, el profeta invita sarcásticamente a Israel a traer sus 'sacrificios de la mañana' —la misma ofrenda diaria, destacando la adoración hipócrita.
1 Crónicas 16:40 describe cómo David designó levitas para los holocaustos continuos de mañana y tarde, según la ley —lo mismo que Números 28:3.
En Hebreos 9:14, Cristo se ofreció a sí mismo sin mancha —la misma frase para estos corderos, prefigurando su sacrificio perfecto.
En Hebreos 10:11, todo sacerdote se presenta diariamente ofreciendo sacrificios repetidos —referencia directa a este mandato, contrastado con el único sacrificio de Cristo.
En Hebreos 9:6, los sacerdotes entran regularmente al primer recinto para realizar los ritos —el servicio continuo que incluye esta ofrenda diaria.