Jeremías 44:12
Y tomaré el resto de Judá que pusieron sus rostros para entrar en tierra de Egipto para morar allí, y en tierra de Egipto serán todos consumidos, caerán á cuchillo, serán consumidos de hambre, á cuchillo y hambre morirán desde el más pequeño hasta el mayor; y serán por juramento, y por espanto, y por maldición, y por oprobio.
Referencia cruzada
Jeremías 44:8 da la causa: las ofrendas de incienso a ídolos provocan a Jehová a traer este juicio.
Jeremías 44:7 pregunta por qué se traen mal sobre sí mismos, dando la razón del juicio declarado en 44:12.
Jeremías 44:22 explica que la ira de Jehová llevó a la desolación y maldición, conectando directamente con el juicio pronunciado en 44:12.
Jeremías 44:27 continúa el tema del juicio, prometiendo que Jehová velará sobre ellos para mal, y serán consumidos por espada y hambre.
Jeremías 42:15-18 contiene la advertencia original: ir a Egipto trae espada, hambre y maldiciones, el mismo juicio ahora cumplido.
Jeremías 42:22 resume la misma advertencia: morirán donde vayan, ahora ejecutada sobre el remanente.
Jeremías 16:4 pronuncia muerte por espada y hambre sobre Judá, el mismo lenguaje de juicio usado aquí para el remanente.
Jeremías 24:9 usa la misma frase 'por afrenta y por proverbio, por escarnio y por maldición' para describir el juicio sobre los desterrados, en paralelo al destino de los que están en Egipto.
Jeremías 42:16 advierte que la espada y el hambre los alcanzarán en Egipto, profecía que 44:12 reafirma como inminente.
Jeremías 42:18 usa la frase idéntica 'por juramento, por espanto, por maldición y por afrenta' para el mismo grupo, siendo un paralelo directo.
Jeremías 41:10 relata cómo Ismael capturó al remanente, dando el trasfondo histórico de su huida a Egipto y el juicio en 44:12.
Levítico 26:38 es la maldición del pacto de perecer entre los enemigos, reflejada directamente en el remanente que perece en Egipto.
Deuteronomio 28:68 advierte de ser llevado de vuelta a Egipto como esclavo; esta maldición de volver a la servidumbre se cumple aquí.
Zacarías 8:13 invierte la maldición mencionada aquí, prometiendo que Judá será bendición en vez de afrenta.
Ezequiel 5:10 describe un severo juicio sobre Jerusalén por hambre y dispersión, temáticamente similar al juicio sobre los que están en Egipto en 44:12.