Jeremías 21:7

Y después, así dice Jehová, entregaré á Sedechîas rey de Judá, y á sus criados, y al pueblo, y á los que quedaren en la ciudad de la pestilencia, y del cuchillo, y del hambre, en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y en mano de sus enemigos, y en mano de los que buscan sus almas; y él los herirá á filo de espada; no los perdonará, ni los recibirá á merced, ni tendrá de ellos misericordia.

Referencia cruzada

Jeremías 21:9 presenta la opción de rendirse o morir, explicando el destino de los sobrevivientes mencionados en 21:7.

Jeremías 52:8-11 da otro relato de la captura de Sedequías y la ejecución de sus hijos, confirmando la profecía.

Jeremías 39:4–7 Cumplimiento profético

Jeremías 39:4-7 relata el cumplimiento exacto: Sedequías capturado, sus hijos muertos, sus ojos sacados.

Jeremías 38:17 ofrece una alternativa condicional al juicio incondicional en Jeremías 21:7: rendirse trae vida, no la espada.

Jeremías 13:14 usa la misma frase 'no tendré compasión ni perdonaré' — el juicio implacable de Jehová sobre Judá.

Jeremías 24:8-10 refleja directamente la suerte de Sedequías y Jerusalén bajo espada, hambre y pestilencia, exactamente como en Jeremías 21:7.

Jeremías 34:19-22 repite la promesa de que Sedequías y los oficiales serán entregados en manos de enemigos, idéntico a Jeremías 21:7.

Jeremías 37:17 Cumplimiento profético

Jeremías 37:17 registra el cumplimiento real: Jeremías dice a Sedequías que será entregado a Babilonia, como se profetizó en Jeremías 21:7.

Jeremías 39:16 Cumplimiento profético

Jeremías 39:16 dice que Jehová cumplirá sus palabras contra la ciudad, refiriéndose directamente al juicio en 21:7.

Jeremías 39:6 Cumplimiento profético

Jeremías 39:6 narra la matanza de los hijos de Sedequías, cumpliendo la profecía de la espada en 21:7.

Jeremías 22:25 usa la misma fórmula 'entregar en mano de Nabucodonosor' contra Joaquín, reflejando 21:7.

Jeremías 34:3 Cumplimiento profético

Jeremías 34:3 detalla la captura de Sedequías y su encuentro cara a cara con el rey de Babilonia, cumpliendo 21:7.

Jeremías 34:20 repite 'entregar en mano de sus enemigos que buscan su vida' — lenguaje idéntico a 21:7.

Jeremías 4:6 Cumplimiento profético

Jeremías 4:6 ya advertía del desastre del norte; aquí ese desastre se especifica como la espada de Nabucodonosor.

Ezequiel 7:9 usa 'sin compasión' — el juicio de Jehová sobre Israel sin misericordia, mismo lenguaje.

Habacuc 1:6–10 Contexto histórico

Habacuc 1:6-10 describe a los caldeos como el instrumento amargo y veloz de Jehová — el mismo ejército que trae el juicio profetizado aquí.

En Ezequiel 9:5, se da la misma orden de no tener compasión a los ejecutores angelicales, reflejando el juicio de Jehová sobre Jerusalén.

Ezequiel 9:6 especifica que el juicio comienza en el santuario y no perdona edad alguna, reforzando la destrucción total y sin misericordia profetizada.

Ezequiel 9:10 repite 'mi ojo no perdonará' — el juicio decidido de Jehová sin compasión, coincidiendo con la declaración de Jeremías.

Ezequiel 12:12-16 profetiza el mismo resultado: Sedequías llevado a Babilonia pero sin verla.

Ezequiel 17:20 profetiza que Dios traerá a Sedequías a Babilonia y lo juzgará allí.

Ezequiel 21:26 describe el mismo juicio sobre el rey de Judá: quitar la corona y humillarlo, mientras Dios los entrega.

Ezequiel 7:9 usa 'sin compasión' — el juicio de Jehová sobre Israel sin misericordia, mismo lenguaje.

Isaías 47:6 dice que Babilonia no tuvo misericordia de Judá — exactamente lo que hace Nabucodonosor aquí.

2 Crónicas 36:17 Cumplimiento profético

2 Crónicas 36:17 registra el cumplimiento: Nabucodonosor mata sin compasión, como se predijo.

2 Reyes 25:5-7 registra el mismo evento: Sedequías capturado, sus hijos muertos, cegado.

Deuteronomio 28:50 describe una nación despiadada que ataca — la misma característica de Nabucodonosor aquí.

2 Reyes 25:6 Cumplimiento profético

2 Reyes 25:6 registra la captura de Sedequías, cumpliendo directamente la profecía de que Nabucodonosor lo heriría a espada.

Deuteronomio 28:21 Cumplimiento profético

Deuteronomio 28:21 menciona la pestilencia como maldición del pacto; Jeremías 21:7 muestra esa maldición cumpliéndose en Jerusalén.

Ezequiel 23:28 repite la misma frase 'entregar en manos' para Jerusalén, reflejando directamente la descripción del juicio divino de Jeremías.

Deuteronomio 7:16 ordena a Israel no tener compasión de los cananeos — aquí ese principio se vuelve contra Israel al no recibir misericordia.

Ezequiel 15:6 usa a Jerusalén como leña para el fuego — imagen paralela de destrucción total por Babilonia, reflejando el juicio de espada de Jeremías.