1 Corintios 6:20
Porque comprados sois por precio: glorificad pues á Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Referencia cruzada
1 Corintios 10:31 llama a hacer todo para la gloria de Dios — expandiendo el principio de 'honrar a Dios con vuestro cuerpo' a todas las acciones.
1 Corintios 7:23 repite 'comprados por precio' y advierte contra hacerse esclavos de hombres — aplicando la misma redención.
En 1 Corintios 3:23, ser comprado significa que sois de Cristo — una declaración directa de pertenencia.
En 1 Corintios 7:34, el llamado a glorificar a Dios en el cuerpo se aplica a ser santo en cuerpo y espíritu, con intereses divididos.
Romanos 12:1 expande la idea: presentad vuestro cuerpo como sacrificio vivo, que es culto espiritual — el acto mismo de glorificar a Dios en el cuerpo.
Apocalipsis 5:9 canta que Cristo compró personas de toda nación con su sangre — el alcance universal de la redención.
1 Pedro 1:18 contrasta la redención con plata u oro corruptible — enfatizando la sangre preciosa de Cristo como el precio.
Hebreos 9:12 afirma que Cristo obtuvo redención eterna por su propia sangre — aclarando la compra de una vez por todas.
Filipenses 1:20 expresa la misma esperanza: que Cristo sea honrado en mi cuerpo, sea por vida o por muerte — un paralelo directo a glorificar a Dios en el cuerpo.
Gálatas 3:13 explica que Cristo nos redimió al hacerse maldición — desarrollando el 'precio' como redención de la maldición de la ley.
Hechos 20:28 dice que la iglesia fue comprada con la propia sangre de Dios — identificando el precio como el sacrificio de Cristo.
Hechos 27:23: Pablo dice 'de quien soy, y a quien sirvo' — paralelo directo a ser comprado y pertenecer a Dios.
Deuteronomio 7:6 declara a Israel un pueblo santo y posesión preciada — la misma identidad dada a los comprados por precio, llamándolos a glorificar a Dios.
En 1 Pedro 4:11, glorificar a Dios en todo (hablar, servir) refleja el llamado a glorificar a Dios en vuestro cuerpo — mismo propósito.
En Salmos 116:12, el salmista pregunta qué dar a Jehová por sus beneficios — Pablo responde que glorifiquemos a Dios con nuestros cuerpos como posesión comprada.
Isaías 44:22 declara que Jehová redimió y borró los pecados — la misma redención que motiva glorificar a Dios en 1 Corintios 6:20.
En 2 Corintios 7:1, los comprados son llamados a limpiarse de cuerpo y espíritu — una aplicación práctica de glorificar a Dios en el cuerpo.
En 2 Corintios 5:15, Cristo murió para que los comprados ya no vivan para sí sino para Él — paralelo directo al propósito de la compra.
Marcos 12:17 manda dar a Dios lo que es de Él — fuimos comprados, así que pertenecemos a Dios y debemos glorificarlo.
En Romanos 14:7, los comprados ya no viven para sí sino para el Señor — refleja la pertenencia por haber sido adquiridos.
Levítico 26:13 recuerda que Jehová rompió el yugo de esclavitud de Egipto, prefigurando nuestra redención del pecado — ser comprados por precio para andar en libertad.
Romanos 6:13 insta a presentar vuestros miembros a Dios — paralelo directo a glorificar a Dios en vuestro cuerpo.
Romanos 6:19 paralela el llamado a presentar vuestros miembros como esclavos de justicia, conectando directamente el servicio corporal con glorificar a Dios.
1 Pedro 2:9 identifica a los creyentes como posesión preciada de Dios, llamados a proclamar sus virtudes — el propósito por el cual fuimos comprados por precio.
Mateo 5:16 refuerza el llamado a glorificar a Dios mediante acciones visibles, vinculando la conducta corporal con dar gloria al Padre.
Malaquías 3:17 dice que los creyentes son el tesoro especial de Jehová — paralelo a ser comprados por precio y pertenecer a Dios.
Juan 15:8 dice que el Padre es glorificado cuando llevamos fruto — paralelo a glorificar a Dios en nuestros cuerpos.
Isaías 43:21 dice que Jehová formó a Israel para mostrar su alabanza — paralelo a glorificar a Dios porque fuimos comprados.
Romanos 6:11 nos llama a estar vivos para Dios — paralelo a vivir para Dios porque fuimos comprados.
En Deuteronomio 32:6, Dios es llamado Padre y Creador que hizo y estableció a Israel — aunque la creación difiere de la redención, ambas afirman la propiedad de Dios.