Jeremías 27:6
Y ahora yo he dado todas estas tierras en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y aun las bestias del campo le he dado para que le sirvan.
Referencia cruzada
En Jeremías 51:20-23, Babilonia es el mazo de Dios para quebrantar naciones, reforzando el tema de Nabucodonosor como siervo de Dios.
Jeremías 25:9 llama a Nabucodonosor siervo de Dios y lo usa para juzgar, alineándose con la autoridad que Dios le da sobre las naciones.
Jeremías 28:14 repite la misma profecía: Dios pone un yugo sobre las naciones y da bestias a Nabucodonosor, reforzando el mensaje.
Jeremías 49:30 muestra a Nabucodonosor como instrumento de Dios para traer calamidad sobre Edom, reflejando Su control soberano sobre las naciones.
Daniel 5:19 describe la majestad y el temor que Nabucodonosor recibió de Dios, en consonancia con la autoridad divina declarada en Jeremías.
Daniel 5:18 recuerda a Belsasar que el Altísimo dio el reino a Nabucodonosor, un eco histórico directo de la profecía de Jeremías.
Daniel 2:38 continúa, señalando que Dios dio a Nabucodonosor dominio sobre bestias y aves, reflejando el mismo don en Jeremías.
Daniel 2:37 repite que Dios dio el reino a Nabucodonosor, confirmando directamente la profecía de Jeremías sobre su designación divina.
Ezequiel 29:18-20 describe a Dios dando Egipto a Nabucodonosor como salario, reflejando directamente la entrega de tierras en Jeremías 27:6.
Apocalipsis 17:17 muestra a Dios poniendo en los corazones de los gobernantes dar poder a la bestia; paralelo al control soberano de Dios sobre los reinos en Jeremías.
Apocalipsis 13:7 describe a la bestia con autoridad sobre todos los pueblos, reflejando el dominio dado por Dios a Nabucodonosor en Jeremías.
Romanos 9:17 cita que Dios levantó a Faraón para mostrar poder, igual que levantó a Nabucodonosor como siervo sobre las naciones.
Daniel 4:22 interpreta el sueño: el dominio de Nabucodonosor llega hasta los confines de la tierra, confirmando el don divino de todas las tierras.
Ezequiel 30:24 declara explícitamente que Dios fortalece al rey de Babilonia y le da victoria, paralelo directo a darle todas las tierras.
Isaías 45:1 muestra a Dios ungiendo a Ciro para someter naciones; paralelo directo a Nabucodonosor como siervo de Dios con dominio.
Isaías 14:4 pronuncia una burla contra el rey de Babilonia tras su caída; el mismo Nabucodonosor que Dios exalta aquí será humillado después.
Isaías 7:20 retrata al rey de Asiria como la navaja de Dios; mismo motivo de Dios usando un rey extranjero como siervo, aquí Asiria en vez de Babilonia.
Esdras 1:2 muestra a Ciro afirmando que Dios le dio los reinos; la misma mano soberana que dio dominio a Nabucodonosor.
Salmos 115:16 declara que Dios dio la tierra a los hombres; base para Su don específico de tierras a Nabucodonosor aquí.
Deuteronomio 10:14 afirma que todo el cielo y la tierra pertenecen a Dios, fundamentando que Él pueda dárselos a Nabucodonosor.
Ezequiel 29:12 predice la desolación de Egipto por medio de Babilonia, en consonancia con Dios entregando todas las tierras a Nabucodonosor.
Isaías 44:28 llama a Ciro pastor de Dios, similar a Nabucodonosor llamado siervo de Dios; ambos gobernantes extranjeros usados por Dios.
Salmos 50:10-12 declara que Dios es dueño de todas las bestias, explicando la fuente de autoridad para dárselas a Nabucodonosor.
1 Samuel 15:28 registra que Dios arrancó el reino de Saúl y lo dio a David, paralelamente a Dios dando tierras a Nabucodonosor.
Mateo 4:9 muestra a Satanás ofreciendo lo que solo Dios da; una falsificación de la autoridad que Dios dio a Nabucodonosor.
Números 33:53 dice que Dios dio la tierra a Israel; Jeremías 27:6 muestra a Dios dando tierras a Babilonia; ambas ilustran concesiones divinas de tierras.
Génesis 1:26 da al hombre dominio sobre los animales; Jeremías 27:6 muestra a Dios ejerciendo esa misma autoridad al dárselos a un hombre específico.