Jeremías 28:14
Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Yugo de hierro puse sobre el cuello de todas estas gentes, para que sirvan á Nabucodonosor rey de Babilonia, y han de servirle; y aun también le he dado las bestias del campo.
Referencia cruzada
Jeremías 25:9-26 nombra las mismas naciones y la copa de ira; expande el alcance del juicio de Dios mediante Babilonia.
Jeremías 27:6 declara que Dios dio todas las tierras y bestias a Nabucodonosor; el mismo dominio descrito aquí.
Jeremías 27:7 añade que esta servidumbre dura solo hasta que llegue el tiempo de Babilonia; entonces ellos serán esclavizados por otros.
Deuteronomio 28:48 usa la frase exacta 'yugo de hierro sobre tu cuello' como maldición del pacto; ahora aplicada a las naciones que sirven a Babilonia.
Daniel 2:38 repite 'bestias del campo' dadas a Nabucodonosor, confirmando su dominio dado por Dios sobre todo.
Daniel 2:37 afirma que Dios dio el reino a Nabucodonosor, apoyando directamente la autoridad dada en Jeremías 28:14.
Isaías 14:4-6 profetiza la ruptura del yugo opresivo de Babilonia; la reversión eventual del yugo de hierro impuesto aquí.
Deuteronomio 4:20 recuerda la liberación de Israel del 'horno de hierro' de Egipto; lo opuesto al yugo de hierro de servidumbre impuesto aquí.
Lamentaciones 1:14 usa la misma metáfora del 'yugo en el cuello' para la carga del pecado, reflejando la imaginería del juicio divino.
En 1 Reyes 12:11, Roboam amenaza con un yugo más pesado; imaginería paralela de gobierno opresivo, aunque de un rey humano en lugar del juicio de Dios.