2 Samuel 23:3

El Dios de Israel ha dicho, hablóme el Fuerte de Israel: El señoreador de los hombres será justo, señoreador en temor de Dios.

Referencia cruzada

En 2 Samuel 22:2, David llama a Jehová su roca, la misma metáfora usada aquí para la Roca de Israel.

En 2 Samuel 22:32, David pregunta quién es roca sino Dios, reforzando el título único de Roca aplicado aquí.

2 Samuel 8:15 afirma directamente que David gobernó con justicia y rectitud, ejemplificando sus propias palabras posteriores.

Éxodo 23:6-8 ordena a los jueces no pervertir la justicia ni aceptar soborno, un paralelo directo al gobernante justo descrito aquí.

Isaías 32:1 predice un rey que reinará con justicia, un paralelo directo al gobernante justo en temor de Dios.

Deuteronomio 16:18-20 instruye a los jueces a juzgar con justicia sin parcialidad, una aplicación específica de gobernar en temor de Dios.

En Deuteronomio 32:4, Dios es la Roca cuyas obras son justicia, coincidiendo con el tema de gobierno justo en 2 Samuel 23:3.

En Deuteronomio 32:31, Dios es contrastado con otras rocas, reforzando el título único de Roca usado en 2 Samuel 23:3.

Hebreos 1:8 Alusión

En Hebreos 1:8, el gobernante justo de 2 Samuel 23:3 se identifica con Cristo, cuyo cetro de justicia es eterno.

Jeremías 23:5 Cumplimiento profético

Jeremías 23:5 profetiza un Renuevo justo de David que hará justicia, el gobernante justo por excelencia.

Isaías 16:5 también describe un trono establecido en misericordia con un gobernante que busca justicia, haciendo eco del ideal del gobernante justo.

Salmos 99:4 Paralelo

En Salmos 99:4, el gobierno de Dios ama la justicia y la rectitud, reflejando el mismo estándar para gobernantes humanos en 2 Samuel 23:3.

Jeremías 22:3 ordena a los gobernantes hacer justicia y rectitud, reforzando directamente el mismo estándar para los gobernantes.

Jeremías 33:15 Cumplimiento profético

Jeremías 33:15 profetiza el Renuevo de justicia que hará juicio, cumpliendo el ideal del gobernante descrito.

Isaías 11:4 Cumplimiento profético

Isaías 11:4 describe al Mesías juzgando al pobre con justicia, un cumplimiento profético del ideal de gobernante justo.

En Nehemías 7:2, Hananías es designado porque teme a Jehová, reflejando la misma calificación para gobernantes en 2 Samuel 23:3.

Zacarías 9:9 anuncia un rey justo y humilde, el mismo tema de gobierno justo.

Salmos 82:3 Paralelo

Salmos 82:3 llama a defender al pobre y al huérfano, un deber central de un gobernante justo que teme a Dios.

Salmos 82:4 Paralelo

Salmos 82:4 insta a librar al pobre y al necesitado, la misma acción justa esperada de los gobernantes.

En 2 Crónicas 19:9, Josafat encarga a los jueces actuar en temor de Jehová, reflejando el requisito para gobernantes de 2 Samuel 23:3.

Proverbios 31:9 ordena juzgar con justicia y abogar por el pobre, reflejando el gobierno justo requerido aquí.

Isaías 11:5 dice que la justicia y la fidelidad ciñen al Mesías, atributos del gobernante que teme a Dios.

Éxodo 18:21 muestra el mismo principio: nombrar líderes que teman a Dios y aborrezcan la ganancia deshonesta.

Hebreos 7:2 Paralelo

Hebreos 7:2 interpreta a Melquisedec como 'Rey de justicia', un título que hace eco del gobernante justo en este versículo.

En Proverbios 16:10, los labios del rey no deben transgredir en el juicio, haciendo eco del gobierno justo requerido en 2 Samuel 23:3.

Salmos 75:2 Paralelo

En Salmos 75:2, Dios declara que juzgará rectamente, paralelamente al requisito de que los gobernantes humanos juzguen con justicia en 2 Samuel 23:3.

Salmos 58:1 Paralelo

En Salmos 58:1, el salmista pregunta si los jueces juzgan rectamente, haciendo eco de la demanda de gobierno justo en 2 Samuel 23:3.

Job 34:17 Paralelo

En Job 34:17, la pregunta retórica sobre aborrecer la justicia hace eco del requisito de que los gobernantes sean justos en 2 Samuel 23:3.

Nehemías 5:14 ejemplifica un gobernante que teme a Dios al rechazar ganancia personal, viviendo el ideal.

En 2 Crónicas 19:7-9, Josafat instruye a los jueces a gobernar en temor de Jehová, reflejando la descripción de David.

Deuteronomio 1:16 ordena a los jueces oír las disputas con justicia, reflejando el llamado al gobierno justo.