2 Reyes 21:11
Por cuanto Manasés rey de Judá ha hecho estas abominaciones, y ha hecho más mal que todo lo que hicieron los Amorrheos que fueron antes de él, y también ha hecho pecar á Judá en sus ídolos;
Referencia cruzada
En 2 Reyes 21:9, la misma narrativa afirma que Manasés llevó a Judá a hacer más mal que las naciones — directamente paralelo al versículo principal.
2 Reyes 21:16 añade el detalle del derramamiento de sangre inocente por Manasés, agravando la maldad descrita en el versículo 11.
2 Reyes 23:26 declara explícitamente que la ira de Dios persistió por las provocaciones de Manasés — vinculando el juicio a sus pecados específicos.
2 Reyes 23:27 declara el juicio de remover a Judá y Jerusalén por los pecados de Manasés — la consecuencia de la acusación en 21:11.
2 Reyes 24:3 confirma que el exilio fue ordenado por Jehová por los pecados de Manasés — vinculando directamente el resultado histórico a sus abominaciones.
2 Reyes 24:4 especifica la sangre inocente como un pecado clave de Manasés que Dios no perdonaría — añadiendo detalle a la acusación.
En 2 Reyes 16:3, Acaz imita a las naciones que Jehová expulsó, igual que Manasés es comparado con los amorreos — un patrón compartido.
Jeremías 32:35 menciona el sacrificio de niños a Moloch, que hizo pecar a Judá, reflejando directamente las abominaciones de Manasés.
En 1 Reyes 14:22, Judá hizo mal más que sus padres — similar a Manasés superando a los amorreos en maldad.
En 1 Reyes 21:26, Acab también es comparado con los amorreos por sus abominaciones — un patrón recurrente de reyes malvados.
2 Crónicas 21:11 describe al rey Joram llevando a Judá a la idolatría, un patrón de pecado paralelo a las acciones de Manasés.
En Ezequiel 16:3, el origen de Jerusalén se remonta a los amorreos, haciendo eco de la comparación de Manasés con la maldad amorrea.