Ezequiel 16:3
Y di: Así ha dicho el Señor Jehová sobre Jerusalem: Tu habitación y tu raza fué de la tierra de Canaán; tu padre Amorrheo, y tu madre Hethea.
Referencia cruzada
En Ezequiel 16:45 se repite la misma ascendencia (padre amorreo, madre hetea), reforzando el origen de Jerusalén.
Ezequiel 16:44 usa el proverbio 'cual la madre, tal la hija' — la madre hetea del versículo 3 explica la conducta pecaminosa de Jerusalén.
Ezequiel 16:22 recuerda 'los días de tu juventud' — la misma imagen del infante abandonado del versículo 3, profundizando la acusación al mostrar que olvidaron.
Ezequiel 20:4 ordena juzgar por 'las abominaciones de sus padres', vinculándose al padre amorreo del versículo 3 — la misma culpa ancestral.
Isaías 51:2 continúa: mirad a Abraham vuestro padre — mismo origen positivo que contrasta con el origen cananeo en Ezequiel.
Isaías 1:10 llama a los gobernantes de Jerusalén 'Sodoma' — paralela la descripción de Ezequiel de Jerusalén como de origen cananeo, ambos usando linaje despectivo.
Isaías 43:27 dice 'tu primer padre pecó', haciendo eco de la afirmación de Ezequiel de que el padre de Jerusalén era amorreo — ambos rastrean el pecado hasta los antepasados.
En Efesios 2:3, Pablo dice 'hijos de ira por naturaleza' refleja la metáfora de Ezequiel de ascendencia pagana — ambos describen la condición pecaminosa heredada de la humanidad.
En Génesis 15:16, la iniquidad de los amorreos aún no está completa — este trasfondo explica por qué llamar amorreo al padre de Jerusalén es una acusación severa.
Mateo 3:7 Juan llama a los fariseos 'generación de víboras' — paralela la condena basada en ascendencia de Ezequiel 'tu padre era amorreo'.
Nehemías 9:7 recuerda que Dios eligió a Abram de Ur — contrasta con el origen cananeo de Jerusalén, destacando elección vs. pecado.
En 2 Reyes 21:11, la maldad de Manasés supera a la de los amorreos — el mismo pueblo que Ezequiel llama padre de Jerusalén, mostrando la profundidad del pecado.
En Josué 5:1, los amorreos y cananeos son enemigos aterrorizados de Israel — esta derrota histórica contrasta con que Jerusalén los reclame como antepasados.
En Deuteronomio 20:17, estos mismos grupos (cananeos, amorreos, heteos) deben ser destruidos — resalta la vergüenza de que Jerusalén los reclame como padres.
En Esdras 9:1, los mismos pueblos (cananeos, heteos, amorreos) son aquellos de los que Israel no se separó — refleja la acusación de parentesco de Ezequiel.
En 1 Reyes 21:26, los amorreos son la referencia de la idolatría abominable — refuerza la acusación de corrupción espiritual de Ezequiel.
En Jueces 3:5, Israel vivió entre los mismos grupos (cananeos, heteos, amorreos) — mostrando el continuo enredo con estos pueblos.
Lucas 3:7 es paralelo a Mateo 3:7 — misma 'generación de víboras' que se vincula con la imagen del origen cananeo de Ezequiel.