Ezequiel 16:2

Hijo del hombre, notifica á Jerusalem sus abominaciones,

Referencia cruzada

Ezequiel 8:9–17 Contexto histórico

En Ezequiel 8:9-17 se revelan abominaciones específicas en el templo, proporcionando el contenido que Jerusalén debe conocer.

Ezequiel 20:4 repite el mandato de confrontar a Israel con sus prácticas detestables, haciendo eco directo de la tarea dada en Ezequiel 16:2.

Ezequiel 22:2 da la misma directiva de declarar las abominaciones de Jerusalén, reforzando la comisión profética.

En Ezequiel 23:36 se repite un mandato similar de declarar abominaciones, con la misma frase 'declárales sus abominaciones'.

En Isaías 58:1, se ordena al profeta 'declara a mi pueblo su transgresión', reflejando el llamado a hacer conocer a Jerusalén sus abominaciones.

Miqueas 3:8 Paralelo

En Miqueas 3:8, el profeta declara la transgresión de Jacob y el pecado de Israel, similar a hacer conocer las abominaciones a Jerusalén.