Marcos 12:14
Y viniendo ellos, le dicen: Maestro, sabemos que eres hombre de verdad, y que no te cuidas de nadie; porque no miras á la apariencia de hombres, antes con verdad enseñas el camino de Dios: ¿Es lícito dar tributo á César, ó no? ¿Daremos, ó no daremos?
Referencia cruzada
Marcos 14:45 muestra a Judas usando un saludo respetuoso ('Rabí') para traicionar — reflejando la adulación hipócrita aquí.
En Gálatas 1:10, Pablo pregunta si busca la aprobación humana, paralelamente directo a la indiferencia de Jesús hacia las opiniones de la gente.
Mateo 22:17 es el relato paralelo directo de la misma cuestión del impuesto. Proporciona la redacción idéntica, confirmando la tradición sinóptica.
Lucas 20:22 es el relato paralelo de la misma cuestión del impuesto. Ofrece el mismo desafío, enfatizando la consistencia de los relatos evangélicos.
Lucas 23:2 registra la falsa acusación de que Jesús prohibía pagar impuestos a César. Esto muestra cómo su respuesta en Marcos 12:14 fue tergiversada en su juicio.
Juan 7:18 describe a un maestro que busca la gloria de Dios, no la suya propia — la misma integridad atribuida a Jesús.
En Ezequiel 2:7, se le dice a Ezequiel que hable las palabras de Dios, ya sea que escuchen o no, similar a Jesús enseñando la verdad sin preocuparse por la aprobación.
En Ezequiel 2:6, Dios ordena no temer las palabras ni los rostros de la gente, reflejando directamente el desprecio de Jesús por la opinión humana.
En 2 Corintios 5:16, Pablo dice que ya no conocemos a nadie según la carne, coincidiendo con la imparcialidad de Jesús descrita aquí.
En Jeremías 15:19-21, Dios promete hacer de Jeremías un muro fortificado para hablar verdad a pesar de la oposición, paralelamente a la enseñanza intrépida de Jesús.
Proverbios 26:23-26 advierte sobre labios fervientes con corazón malvado y odio oculto — exactamente el escenario de la trampa aduladora aquí.
En Gálatas 2:6, Pablo afirma que Dios no hace acepción de personas y que él no se deja influenciar por la reputación, haciendo eco del carácter de Jesús.
Salmos 55:21 describe palabras suaves que ocultan intención violenta — una coincidencia perfecta con la adulación engañosa aquí.
Salmos 12:2-4 condena los labios lisonjeros y el corazón doble — describiendo directamente la hipocresía de la adulación aquí.
2 Crónicas 19:7 afirma que Jehová no hace acepción de personas. La adulación en Marcos 12:14 atribuye este atributo divino a Jesús, vinculándolo al carácter de Dios.
En 2 Crónicas 18:13, Micaías declara que hablará solo lo que Dios diga, haciendo eco a la negativa de Jesús a dejarse influenciar por la opinión humana.
Deuteronomio 16:19 prohíbe hacer acepción de personas. La adulación de los fariseos de que Jesús 'no hace acepción de personas' se alinea con este mandato del AT, afirmando su integridad.
1 Tesalonicenses 2:4 enfatiza hablar para agradar a Dios, no a los hombres — reflejando directamente la imparcialidad de Jesús.
Éxodo 23:2-6 ordena imparcialidad en el juicio. La adulación en Marcos 12:14 —'no haces acepción de personas'— hace eco directo de esta ley del AT, mostrando que Jesús encarna el estándar de justicia de Jehová.
Deuteronomio 1:17 ordena juzgar con imparcialidad —la misma cualidad por la que los fariseos adulan a Jesús.
Lucas 20:21 es el relato paralelo del mismo evento, con redacción casi idéntica.
Mateo 22:16 es el relato paralelo del mismo evento, con redacción casi idéntica.
Deuteronomio 10:17 declara que Jehová no hace acepción de personas, lo cual los fariseos atribuyen a Jesús en su adulación.
Mateo 17:25-27 muestra a Jesús pagando el impuesto del templo para no ofender. Este episodio anterior demuestra su disposición a pagar impuestos, coherente con su enseñanza posterior en Marcos 12:14.
En Juan 3:2, Nicodemo usa palabras similares con sinceridad, reconociendo a Jesús como maestro venido de Dios —un contraste con la adulación hipócrita aquí.
Jeremías 42:20 expone el disimulo al pedir dirección, reflejando la trampa aduladora de los fariseos.
En Miqueas 3:8, Miqueas es lleno del Espíritu para declarar el pecado con valentía, un paralelo a la enseñanza veraz e inquebrantable de Jesús.
2 Corintios 2:17 contrasta a los ministros sinceros con los que mercadean la palabra de Dios, alineándose con el carácter veraz de Jesús.
En Isaías 50:7-9, el siervo endurece su rostro como pedernal, sin temer la deshonra, similar a Jesús que no se deja influenciar por las apariencias.
Salmos 120:2 ora por liberación de labios mentirosos y lengua engañosa — encajando con las palabras insinceras usadas para atrapar a Jesús.