Juan 17 (RV1909)

1 ESTAS cosas habló Jesús, y levantados los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora es llegada; glorifica á tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique á ti;

Referencia cruzada

2 Como le has dado la potestad de toda carne, para que dé vida eterna á todos los que le diste.

Referencia cruzada

3 Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y á Jesucristo, al cual has enviado.

Referencia cruzada

4 Yo te he glorificado en la tierra: he acabado la obra que me diste que hiciese.

Referencia cruzada

5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú cerca de ti mismo con aquella gloria que tuve cerca de ti antes que el mundo fuese.

Referencia cruzada

6 He manifestado tu nombre á los hombres que del mundo me diste: tuyos eran, y me los diste, y guardaron tu palabra.

Referencia cruzada

7 Ahora han conocido que todas las cosas que me diste, son de ti;

Referencia cruzada

8 Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

Referencia cruzada

9 Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son:

Referencia cruzada

10 Y todas mis cosas son tus cosas, y tus cosas son mis cosas: y he sido glorificado en ellas.

Referencia cruzada

11 Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo á ti vengo. Padre santo, á los que me has dado, guárdalos por tu nombre, para que sean una cosa, como también nosotros.

Referencia cruzada

12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; á los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición; para que la Escritura se cumpliese.

Referencia cruzada

13 Mas ahora vengo á ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos.

Referencia cruzada

14 Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

Referencia cruzada

15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.

Referencia cruzada

16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

Referencia cruzada

17 Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad.

Referencia cruzada

18 Como tú me enviaste al mundo, también los he enviado al mundo.

Referencia cruzada

19 Y por ellos yo me santifico á mí mismo, para que también ellos sean santificados en verdad.

Referencia cruzada

20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos.

Referencia cruzada

21 Para que todos sean una cosa; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste.

Referencia cruzada

22 Y yo, la gloria que me diste les he dado; para que sean una cosa, como también nosotros somos una cosa.

Referencia cruzada

23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumadamente una cosa; que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado, como también á mí me has amado.

Referencia cruzada

24 Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, ellos estén también conmigo; para que vean mi gloria que me has dado: por cuanto me has amado desde antes de la constitución del mundo.

Referencia cruzada

25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, mas yo te he conocido; y éstos han conocido que tú me enviaste;

Referencia cruzada

26 Y yo les he manifestado tu nombre, y manifestarélo aún; para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

Referencia cruzada


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *