2 Crónicas 33:9
Hizo pues Manasés desviarse á Judá y á los moradores de Jerusalem, para hacer más mal que las gentes que Jehová destruyó delante de los hijos de Israel.
Referencia cruzada
2 Crónicas 33:2 establece la maldad de Manasés, diciendo que hizo como los paganos; este versículo la intensifica a 'peor que los paganos'.
2 Crónicas 33:16 muestra a Manasés restaurando la adoración después, contrastando con su previo desvío de Judá.
2 Crónicas 36:14 registra que Judá siguió las abominaciones de las naciones, similar a la influencia de Manasés pero menos específico.
2 Crónicas 21:11 describe a un rey desviando a Judá, pero sin la comparación específica con las naciones destruidas.
2 Reyes 21:9-11 da el relato paralelo: Manasés sedujo a Judá para hacer más mal que las naciones que Dios destruyó.
2 Reyes 24:4 añade la sangre inocente que Manasés derramó, otro aspecto de su maldad que llevó al juicio.
2 Reyes 24:3 dice que Judá fue removido por los pecados de Manasés, conectando directamente sus acciones con el exilio.
2 Reyes 23:26 atribuye la ira de Dios contra Judá a las provocaciones de Manasés, vinculando sus malas acciones al juicio divino.
2 Reyes 21:16 declara directamente que Manasés hizo pecar a Judá, proporcionando el relato paralelo de su seducción al pueblo.
1 Reyes 14:16 registra el pecado de Jeroboam que hizo pecar a Israel, paralelamente a Manasés que sedujo a Judá para hacer lo malo.
2 Reyes 17:15 describe a Israel siguiendo a las naciones pese al mandato de Dios, en paralelo a Manasés llevando a Judá a exceder la maldad de ellas.
Jeremías 23:13 condena a los profetas que desvían a Israel, en paralelo directo al papel de Manasés desviando a Judá.
1 Reyes 21:26 compara la abominable idolatría de Acab con los amorreos, reflejando el mismo estándar de superar a las naciones que Dios destruyó.
Jeremías 32:35 especifica la abominación del sacrificio infantil que Manasés introdujo; la maldad de Judá excedió a las naciones.
Ezequiel 5:7 declara a Judá más turbulenta que las naciones circundantes, la misma maldad superior que causó Manasés.
Miqueas 6:16 condena seguir los estatutos de Omri y Acab, pecado que Manasés emuló, llevando a Judá a peor idolatría que las naciones.
Éxodo 23:24 ordena no servir a los dioses de las naciones; Manasés hizo lo contrario, haciendo a Judá peor que ellas.
2 Reyes 17:8-11 detalla los pecados de Israel al seguir prácticas paganas, en paralelo a Manasés llevando a Judá al mismo patrón.
Levítico 18:24 ordena a Israel no contaminarse como las naciones, advertencia que Manasés violó flagrantemente al hacerlo peor.
Éxodo 23:33 advierte que las naciones serán un lazo; Manasés cayó en ese lazo e hizo pecar a Judá, cumpliendo la advertencia.
1 Reyes 15:26 describe a Nadab andando en el pecado de Jeroboam que hizo pecar a Israel, un patrón similar de un rey que hace pecar a otros.
Ezequiel 16:45-47 describe a Judá como más corrupta que Samaria y Sodoma, el mismo tema de superar a las naciones en maldad.