Salmos 53:3
Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni aun uno.
Referencia cruzada
Salmos 14:3 es casi idéntico: ambos describen la corrupción humana universal y la ausencia de quien haga el bien.
Job 15:16 describe al hombre como abominable y corrupto, haciendo eco de la corrupción en Salmos 53:3.
Isaías 53:6 usa la misma imagen de 'todos se descarriaron', pero añade que Jehová cargó en el siervo sufriente nuestra iniquidad.
Isaías 64:6 repite la misma corrupción universal: todas nuestras justicias son como trapo de inmundicia, en paralelo a 'no hay quien haga el bien' en Salmos 53:3.
Jeremías 8:6 describe a todos volviéndose a su propia carrera, en paralelo directo a 'todos se desviaron' en Salmos 53:3.
En Ezequiel 36:25, Dios promete limpiar de impureza, contrastando con la corrupción universal descrita aquí.
En Romanos 3:12, este versículo se cita directamente para establecer la pecaminosidad universal bajo la ley.
En 1 Juan 2:29, los nacidos de Dios hacen lo justo, contrastando con la afirmación de que nadie hace el bien aquí.
En Génesis 6:12, toda carne había corrompido su camino, un paralelo a la corrupción universal descrita aquí antes del diluvio.
Jeremías 8:5 lamenta la apostasía perpetua de Israel, un caso específico del alejamiento universal descrito en Salmos 53:3.
Sofonías 1:6 condena a los que se vuelven atrás de Jehová, coincidiendo con el alejamiento universal en Salmos 53:3.
En Marcos 7:21, el mal sale de dentro del corazón, explicando la fuente de la corrupción descrita aquí.
En 3 Juan 1:11, hacer el bien es evidencia de ser de Dios, contrastando con el fracaso universal en hacer el bien aquí.
En 2 Corintios 7:1, se llama a los creyentes a purificarse de toda corrupción, haciendo eco de la corrupción universal aquí.