Jeremías 37:13
Y cuando fué á la puerta de Benjamín, estaba allí un prepósito que se llamaba Irías, hijo de Selemías, hijo de Hananías, el cual prendió á Jeremías profeta, diciendo: Tú te retiras á los Caldeos.
Referencia cruzada
En Jeremías 20:10, Jeremías oye susurros y denuncias — similar a la acusación en la puerta, mostrando un patrón de cargos falsos.
En Jeremías 27:6, Dios declara a Nabucodonosor su siervo — el Babilonia al que acusan a Jeremías de desertar, revelando la ironía del cargo.
En Jeremías 27:12, Jeremías insta a someterse a Babilonia — la misma acción por la que es falsamente acusado, mostrando que la acusación contradice su propia profecía.
En Jeremías 27:13, la advertencia continúa: negarse a servir a Babilonia trae muerte — la acusación ignora este mandato divino.
En Jeremías 28:14, Dios refuerza el yugo de hierro de Babilonia — la misma autoridad de la que acusan a Jeremías de aliarse, afirmando su postura profética.
En Jeremías 38:4, los oficiales acusan a Jeremías de socavar el esfuerzo de guerra — un cargo paralelo de traición, mostrando hostilidad constante.
Jeremías 38:7 continúa la historia: Ebed-melec se entera del encarcelamiento de Jeremías e interviene para rescatarlo.
Jeremías 38:10-17 describe el rescate de Jeremías de la cisterna y su consejo al rey — secuela directa de su arresto.
En Jeremías 38:17, Jeremías repite el mensaje de rendición — la base de la acusación de deserción, destacando su consejo profético coherente.
En Jeremías 20:2, Pashur golpea a Jeremías en la puerta de Benjamín, una persecución similar en la misma puerta, enfatizando el maltrato repetido.
En Jeremías 21:9 se da el mismo mensaje de rendirse a Babilonia — la base de la acusación de deserción, añadiendo contexto.
Jeremías 38:1 presenta a oficiales que oyen las palabras de Jeremías tras su arresto — parte de la narrativa en curso.
En Amós 7:10, Amasías acusa a Amós de conspiración, un paralelo de una acusación política falsa contra un profeta, reflejando esta acusación de deserción.