Isaías 5:29

Su bramido como de león; rugirá á manera de leoncillos, rechinará los dientes, y arrebatará la presa; la apañara, y nadie se la quitará.

Referencia cruzada

Isaías 31:4 también usa la imagen de un león que gruñe sobre su presa para describir la protección de Jehová—la misma metáfora.

Isaías 42:22 describe a Israel como presa sin quien libre, exactamente el resultado del ataque del león descrito aquí en 5:29.

Isaías 49:24 Contraste

Isaías 49:24 pregunta si la presa puede ser quitada al poderoso, desafiando directamente el desesperanzador 'nadie libre' de 5:29, abriendo la posibilidad del rescate divino.

Isaías 49:25 Contraste

Isaías 49:25 promete que Jehová librará la presa del terrible, en contraste directo con el león invencible de 5:29 que atrapa presa sin liberación.

Jeremías 49:19 también usa un león que sube del Jordán, pero allí Dios lo hace huir—contrastando con el león imparable aquí del que nadie puede librar.

Zacarías 11:3 también menciona el rugido de leoncillos en un contexto de destrucción: la 'soberbia del Jordán' destruida refleja que la presa del león es llevada.

Miqueas 5:8 Alusión

Miqueas 5:8 se asemeja mucho a esta redacción: 'como leoncillo... despedaza, ni hay quien libre', pero para el remanente de Israel.

Oseas 11:10 Contraste

Oseas 11:10 aplica el rugido del león a Dios llamando a Su pueblo a casa—en contraste, aquí el rugido es del enemigo que los lleva cautivos.

Jeremías 50:17 identifica a los leones como Asiria y Babilonia que devoraron a Israel—exactamente el invasor leonino descrito aquí que lleva la presa.

Jeremías 4:7 también usa un león para representar al ejército invasor que devasta la tierra—la misma imagen profética de juicio mediante un conquistador leonino.

Números 24:9 Contraste

Números 24:9 describe a Israel como un león a quien nadie osa despertar—aquí, esa misma imagen del león se invierte: el invasor ahora es el león que devora a Israel.

Oseas 5:14 Alusión

Oseas 5:14 presenta a Dios como león que desgarra y lleva sin que nadie rescate, frase idéntica pero aplicada a Dios.

Oseas 13:8 Paralelo

Oseas 13:8 describe a Dios devorando como león y desgarrando, otro juicio divino usando la depredación del león.

Jeremías 2:15 tiene leones rugiendo contra Israel, asolando la tierra, reflejando directamente la imaginería de la invasión asiria.

Nahum 2:11 Paralelo

Nahum 2:13 declara que Jehová está contra Nínive, cortando sus leoncillos y su presa, la misma imagen del león para Asiria ahora juzgada.

Apocalipsis 13:2 da a la bestia boca de león, simbolizando poder depredador, similar a la imagen del león devorador en Isaías.

Apocalipsis 9:17 describe langostas con cabezas como de leones, parte del juicio divino, reflejando a los invasores como leones en Isaías.

1 Pedro 5:8 Paralelo

1 Pedro 5:8 usa la misma imagen del 'león rugiente' para Satanás, adversario que busca devorar, reflejando al enemigo amenazante en Isaías.

Salmos 50:22 amenaza con que Jehová despedaza sin libertador, la misma depredación de león aplicada al juicio de Dios.

Apocalipsis 10:3 muestra un ángel rugiendo como león, un sonido poderoso paralelo al rugido del enemigo en Isaías.

Amós 3:8 Paralelo

Amós 3:8 usa el rugido del león como imagen de la palabra irresistible del Señor—aquí el rugido es del invasor, pero ambos evocan temor inevitable.