Deuteronomio 27:24
Maldito el que hiriere á su prójimo ocultamente. Y dirá todo el pueblo: Amén.
Referencia cruzada
En Deuteronomio 19:11 se describe el asesinato premeditado como acechar y matar, el mismo crimen maldecido aquí.
En Deuteronomio 19:12, el castigo por asesinato secreto es entregarlo al vengador, consecuencia de esta maldición.
Éxodo 21:12-14 da el marco legal detrás de esta maldición, distinguiendo el asesinato premeditado de la muerte accidental.
Números 35:31 añade que ningún rescate puede sustituir la vida del asesino; la maldición es irrevocable.
2 Samuel 3:27 muestra a Joab asesinando a Abner en secreto y con traición, un ejemplo histórico directo de esta maldición.
2 Samuel 11:15-17 relata el asesinato secreto de Urías por David mediante órdenes de batalla, una muerte encubierta que encaja en la maldición.
2 Samuel 12:9-12 tiene a Natán condenando a David por asesinar a Urías en secreto, aplicando la maldición al propio rey.
2 Samuel 13:28 describe a Absalom ordenando el asesinato de Amnón en un banquete, otro asesinato secreto y premeditado bajo la maldición.
2 Samuel 20:9 muestra a Joab matando a Amasa con un beso engañoso, un asesinato traicionero y secreto que ejemplifica la maldición.
2 Samuel 20:10 continúa el mismo incidente: Amasa muere por el golpe secreto de Joab, reforzando la realidad de la maldición.
En Éxodo 21:14, la ley define el asesinato intencional con astucia, el mismo asesinato secreto maldecido aquí, con el detalle de ser sacado del altar.