2 Crónicas 15:17

Mas con todo eso los altos no eran quitados de Israel, aunque el corazón de Asa fué perfecto mientras vivió.

Referencia cruzada

En 2 Crónicas 14:3-5, Asa quitó los lugares altos, pero 15:17 dice que no fueron quitados—una tensión textual o calificación.

2 Crónicas 16:7-12 registra la infidelidad posterior de Asa, contrastando con la afirmación de que su corazón fue perfecto todos sus días.

En 2 Crónicas 16:9, aparece el mismo estándar de 'corazón perfecto'—Dios lo busca, pero la necedad posterior de Asa contrasta con la alabanza anterior.

En 2 Crónicas 17:6, el corazón de Josafat se enalteció y él quitó los lugares altos—contrastando con su padre Asa que no los quitó.

En 2 Crónicas 33:17, incluso después de las reformas de Manasés, el pueblo aún sacrificaba en los lugares altos—el mismo problema persistente que enfrentó Asa.

Deuteronomio 12:14 Contexto histórico

Deuteronomio 12:14 ordena adorar solo en el lugar que Jehová elija, estableciendo la ley contra los lugares altos que Asa no obedeció plenamente.

1 Reyes 11:4 Contraste

1 Reyes 11:4 dice que el corazón de Salomón no fue perfecto, contrastando directamente con la descripción de la devoción sincera de Asa.

1 Reyes 22:43 repite la misma frase sobre los lugares altos no quitados para Josafat, hijo de Asa, mostrando que el patrón continuó.

2 Reyes 12:3 usa de nuevo la misma declaración sobre los lugares altos para el rey Joás, un rey posterior con la misma falta.

2 Reyes 14:4 refleja las mismas palabras para el rey Amasías, enfatizando que los lugares altos siguieron siendo un problema recurrente.

1 Reyes 15:11 registra que Asa hizo lo recto como David, proporcionando el relato paralelo de Reyes sobre su fidelidad general.

1 Reyes 15:14 es el versículo paralelo exacto, redactado casi idénticamente, confirmando la misma evaluación del reinado de Asa.

1 Reyes 3:2–4 Contexto histórico

1 Reyes 3:2-4 muestra que los lugares altos eran tolerados antes de que se construyera el templo, dando contexto a por qué persistieron después.

En Salmos 101:2, David expresa su resolución de andar con corazón perfecto—la misma frase usada para describir la integridad de Asa.