Salmos 34:21
Matará al malo la maldad; y los que aborrecen al justo serán asolados.
Referencia cruzada
Salmos 37:12-15 ilustra que la propia espada del impío se vuelve contra él, un ejemplo concreto de la maldad matando al impío.
Salmos 89:23 promete que Dios aplastará a los enemigos y herirá a los aborrecedores, paralelando directamente la condena de los que odian al justo.
Salmos 94:23 declara explícitamente que Dios destruye al impío, coincidiendo con la declaración de que la maldad los matará.
Salmos 20:8 dice que los impíos caen y los justos se levantan, reflejando directamente el destino de los malvados muertos aquí.
Salmos 140:11 pide que el mal persiga al violento, el mismo principio de que el mal destruye al impío que se encuentra aquí.
En 1 Samuel 31:4, el suicidio de Saúl ilustra directamente que la maldad mata al impío — su propio acto malvado trae su muerte.
Isaías 3:11 pronuncia ay y retribución sobre el impío, alineándose con el juicio descrito aquí.
Lucas 19:27 muestra al rey ordenando la ejecución de sus enemigos — un paralelo directo a los enemigos del justo siendo condenados.
2 Tesalonicenses 1:9 describe destrucción eterna para el impío, expandiendo el juicio temporal aquí en castigo eterno.
En 2 Tesalonicenses 1:6, Dios paga con aflicción a los que afligen — la misma justicia divina que mata al impío aquí.