Proverbios 26:2

Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición sin causa nunca vendrá.

Referencia cruzada

Números 23:8 muestra que Balaam no puede maldecir a quienes Dios no ha maldecido: reflejando que la maldición sin causa no llega.

Deuteronomio 23:5 dice que Dios convirtió la maldición de Balaam en bendición: ilustrando directamente que una maldición sin causa no llega.

En 1 Samuel 17:43, Goliat maldice a David por sus dioses, pero la maldición no cae porque David es inocente, ilustrando la verdad del proverbio.

En 2 Samuel 16:12, David confía en que Dios recompensará con bien la maldición sin causa de Simei, mostrando que no llegará.

Nehemías 13:2 Contexto histórico

En Nehemías 13:2, Balaam fue contratado para maldecir a Israel, pero Dios lo convirtió en bendición, mostrando que una maldición sin causa no llega.

En Salmos 109:28, el salmista dice: 'Ellos maldecirán, pero tú bendecirás': la maldición no cae porque Dios la anula.

En Números 23:7, Balaam declara que no puede maldecir a quien Dios no ha maldecido, mostrando directamente que una maldición sin causa no llega.

En Jeremías 15:10, Jeremías es maldecido por todos aunque no ha hecho ningún mal: una maldición sin causa como la que describe el proverbio.

Deuteronomio 23:4 Contexto histórico

Deuteronomio 23:4 registra que Moab contrató a Balaam para maldecir a Israel: una maldición intentada que no logró asentarse.

Números 22:6 Contraste

En Números 22:6, Balac cree que la maldición de Balaam funcionará, contrastando con el proverbio de que las maldiciones sin causa no llegan.