Jeremías 17:24

Será empero, si vosotros me obedeciereis, dice Jehová, no metiendo carga por las puertas de esta ciudad en el día del sábado, sino que santificareis el día del sábado, no haciendo en él ninguna obra;

Referencia cruzada

En Jeremías 17:21, se da el mismo mandato directamente: no llevéis carga en el sábado. Este versículo hace eco de esa advertencia.

En Jeremías 17:22, el mandato se amplía a no sacar cargas de las casas y no hacer trabajo, reforzando la santidad del sábado.

En Jeremías 17:27, la maldición por desobedecer el sábado es el fuego que destruye Jerusalén — contrastando con la bendición en 17:24-25.

Éxodo 15:26 promete bendición 'si oyeres atentamente' los mandatos de Dios, una condición paralela del pacto.

Deuteronomio 11:13 usa la misma fórmula 'oiréis atentamente', vinculando la obediencia a la bendición de Dios.

Deuteronomio 11:22 dice 'guardaréis diligentemente todos estos mandamientos', el mismo tema de obediencia condicional.

En Isaías 58:13, la observancia del sábado se vincula a no hacer tu voluntad, un llamado paralelo a honrar el día santo con bendiciones prometidas.

En Isaías 58:14, la bendición por guardar el sábado es el deleite en Jehová y la herencia, similar a la promesa del trono davídico en Jeremías 17:24-25.

Éxodo 31:15 Contexto histórico

Éxodo 31:15 da la ley original del sábado con pena de muerte por trabajar — el fundamento sobre el que Jeremías 17:24 edifica.

Nehemías 13:15 Contexto histórico

En Nehemías 13:15, el pueblo trae cargas a Jerusalén en sábado, exactamente la práctica que Jeremías 17:24 prohíbe — un ejemplo posterior de la misma violación.

Ezequiel 20:20 ordena de manera similar guardar santos los sábados como señal entre Dios e Israel, reforzando el mandato del sábado aquí.

Deuteronomio 28:1 promete bendición por la obediencia general a los mandamientos de Dios — Jeremías 17:24 aplica este principio del pacto específicamente al sábado.

Lucas 23:56 Paralelo

Lucas 23:56 muestra a los seguidores de Jesús descansando el sábado según el mandamiento, ejemplificando la obediencia que aquí se insta.

Isaías 55:2 también dice 'oídme atentamente', pero invita a un banquete espiritual, no a la observancia del sábado.