Jeremías 14:11

Y díjome Jehová: No ruegues por este pueblo para bien.

Referencia cruzada

Jeremías 7:16 da la misma orden de no orar por este pueblo — prohibición idéntica.

Jeremías 11:14 repite la orden de no orar por ellos — otro eco de la misma prohibición.

Jeremías 15:1 dice que ni Moisés ni Samuel podrían cambiar la mente de Dios — reforzando la prohibición de interceder.

Jeremías 4:28 declara que Dios no se arrepentirá del juicio, reforzando por qué la oración está prohibida aquí.

Éxodo 32:32-34 muestra que la intercesión de Moisés fue efectiva — contraste: aquí Dios prohíbe orar por el pueblo.

Génesis 20:7 Contraste

Génesis 20:7 ordena a Abimelech que Abraham ore por él — contraste: aquí a Jeremías se le dice que no ore.

En Éxodo 32:10, Dios dice a Moisés que deje de interceder por Israel tras el becerro de oro, paralelismo con la prohibición a Jeremías.

Deuteronomio 9:14 relata el mismo evento donde Dios dice a Moisés que cese la intercesión, eco de la orden a Jeremías.

Job 42:8 Contraste

Job 42:8 muestra a Dios ordenando a Job orar por sus amigos — contraste directo con prohibir la oración en Jeremías.

Lamentaciones 3:44 describe una nube que bloquea la oración, ilustrando la misma futilidad de la intercesión en Jeremías.

Ezequiel 14:14 afirma que ni los justos intercesores pueden salvar a una nación malvada, explicando por qué la oración de Jeremías es inútil.

En 1 Samuel 16:1, Dios dice a Samuel que deje de lamentarse por Saúl rechazado, orden similar a cesar la intercesión.

Ezequiel 20:4 ordena a Ezequiel juzgar a Israel en vez de interceder, similar a que Jeremías no ore.