Isaías 42:15

Tornaré en soledad montes y collados, haré secar toda su hierba; los ríos tornaré en islas, y secaré los estanques.

Referencia cruzada

En Isaías 11:15, Jehová seca el río (Eufrates) para hacer un paso a los exiliados—el mismo milagro de convertir aguas en tierra seca.

Isaías 44:27 usa el mismo lenguaje de Dios secando ríos—un paralelo directo al juicio sobre las aguas aquí.

Isaías 50:2 también habla de Dios secando el mar y convirtiendo ríos en desierto—el mismo juicio sobre las aguas.

Isaías 24:1 describe a Jehová vaciando y asolando la tierra, reforzando el mismo tema de juicio divino sobre el mundo natural.

Isaías 51:10 recuerda a Dios secando el Mar Rojo, usando la misma imagen de 'secar' que aquí—ambos muestran el poder de Dios sobre las aguas.

Isaías 40:4 Contraste

En Isaías 40:4, los montes se bajan y los valles se levantan para preparar camino a Dios—transformación geográfica similar pero para redención, no juicio.

Salmos 107:33 dice que Dios convierte ríos en desierto—la misma acción de secar aguas como juicio.

En Nahum 1:4-6, Dios seca ríos y hace temblar montañas—haciendo eco directo del mismo lenguaje teofánico.

En Habacuc 3:6-10, las montañas se dispersan y las aguas se agitan cuando Dios aparece—paralelo al secamiento y devastación en Isaías.

En Zacarías 10:11, el secamiento del Nilo y el mar recuerda el mismo acto de Dios secando ríos y estanques.

En Apocalipsis 16:12, el Eufrates se seca—paralelo directo a convertir ríos en islas y secar estanques.

Salmos 114:3-5 recuerda el mar que huye y el Jordán que se vuelve atrás en el Éxodo—el mismo poder sobre aguas y montañas mostrado en juicio aquí.

En Apocalipsis 8:7-12, granizo, fuego y una montaña arrojada al mar destruyen vegetación y aguas—hace eco de la devastación y el secamiento.