Éxodo 6:2
Habló todavía Dios á Moisés, y díjole: Yo soy JEHOVÁ;
Referencia cruzada
Éxodo 6:6 repite la autoidentificación 'Yo soy Jehová' del versículo 2, vinculando la promesa de liberación de Dios con su nombre de pacto.
Éxodo 6:8 cierra de nuevo con 'Yo soy Jehová', enmarcando la promesa de la tierra con la misma declaración divina del versículo 2.
Éxodo 14:18 usa 'Yo soy Jehová' para declarar que la gloria de Dios sobre Faraón revela su identidad, la misma revelación prometida en Éxodo 6:2.
En Éxodo 20:2, la misma declaración 'Yo soy Jehová' introduce los Diez Mandamientos, fundamentando la ley del pacto de Dios en su identidad como Redentor.
En Éxodo 12:12, el juicio de Dios sobre Egipto es ejecutado por Jehová, mostrando el nombre revelado aquí como base de sus actos salvadores.
En Génesis 15:7, Dios usa la misma autoidentificación con Abraham, enmarcando su promesa de pacto de la tierra como arraigada en quien Él es.
En Levítico 18:5, el llamado a obedecer los estatutos de Dios se fundamenta en 'Yo soy Jehová', vinculando el nombre a la obediencia del pacto.
En Deuteronomio 28:58, el nombre glorioso 'Jehová' está ligado a bendiciones y maldiciones del pacto, mostrando el peso del nombre en el pacto.
En Isaías 42:8, la declaración 'Yo soy Jehová' se vincula a su gloria exclusiva, advirtiendo contra la idolatría y afirmando su identidad única.
En Isaías 43:11, la fórmula 'Yo soy Jehová' enfatiza que solo Jehová es Salvador, añadiendo significado redentor a su nombre.
En Isaías 43:15, la misma declaración añade títulos: Santo, Creador, Rey, expandiendo la identidad de Jehová.
En Isaías 44:6, el 'Yo soy Jehová' se expande con 'primero y último' y divinidad exclusiva, reforzando su soberanía eterna.
En Jeremías 9:24, conocer que 'Yo soy Jehová' está ligado a su carácter de misericordia, justicia y rectitud.
En Malaquías 3:6, 'Yo Jehová no cambio' fundamenta la naturaleza inmutable de Dios en su autorrevelación como Yahweh.