Éxodo 29:33
Y comerán aquellas cosas con las cuales se hizo expiación, para henchir sus manos para ser santificados: mas el extranjero no comerá, porque es cosa santa.
Referencia cruzada
Éxodo 30:33 prohíbe poner el aceite santo de la unción sobre un extraño, paralelo a prohibir que extraños coman alimentos consagrados.
Levítico 10:13-18 extiende esta regla al especificar que los sacerdotes coman la ofrenda por el pecado en lugar santo, reforzando el mismo procedimiento.
Levítico 22:10-13 refuerza la misma restricción: solo los sacerdotes y sus familias pueden comer ofrendas santas, aclarando quién califica.
Números 16:40 conmemora que solo los descendientes de Aarón pueden acercarse al altar, citando la rebelión que violó este principio.
Números 18:4 refuerza que los extraños no deben acercarse a las cosas santas, reflejando la restricción de comer alimentos consagrados.
Números 18:7 advierte que cualquier extraño que se acerque al sacerdocio morirá: mismo principio de que los extraños no participan del servicio santo.
Levítico 6:17 declara que la ofrenda de grano es santísima y se da a los sacerdotes, misma categoría de comida santa reservada para ellos.
Levítico 24:9 especifica que el pan de la proposición es santísimo y solo para Aarón y sus hijos, paralelo directo a la restricción de la comida de consagración.
1 Crónicas 23:13 describe a Aarón apartado para las cosas santísimas, reforzando la consagración que permite a los sacerdotes comer la comida santa.
Mateo 12:4 recuerda que solo los sacerdotes pueden comer el pan de la proposición, reflejando directamente la regla de que los extraños no coman alimentos consagrados.
Marcos 2:26 también señala que solo los sacerdotes pueden comer legalmente el pan de la proposición, reforzando la misma restricción de comida santa.
Números 3:10 repite la pena de muerte para cualquier extraño que se acerque al santuario, coherente con el límite de santidad mostrado aquí.