2 Crónicas 36:19
Y quemaron la casa de Dios, y rompieron el muro de Jerusalem, y consumieron al fuego todos sus palacios, y destruyeron todos sus vasos deseables.
Referencia cruzada
Miqueas 3:12 profetizó que Sión sería arada y Jerusalén un montón de ruinas; esta destrucción lo cumple.
Jeremías 52:13 da un relato paralelo de la quema del templo y las casas en Jerusalén.
Jeremías 52:14 relata el derribo de los muros de Jerusalén, coincidiendo con la destrucción descrita aquí.
Jeremías 52:15 informa la misma deportación de sobrevivientes, complementando el relato de la destrucción física.
Jeremías 7:14 profetizó que Dios destruiría el templo como Silo; aquí se cumple esa profecía.
Lamentaciones 4:1 lamenta que las piedras del santuario estén esparcidas, reflejando la ruina del templo aquí.
Isaías 64:11 lamenta explícitamente el templo quemado por fuego, paralelamente directo a la quema aquí.
Isaías 64:10 describe a Jerusalén como un desierto y a Sión como una desolación, reflejando la misma ruina.
Salmos 79:7 lamenta que los enemigos 'devoraron a Jacob y asolaron su morada', reflejando la destrucción del templo aquí.
Salmos 79:1 lamenta la contaminación del templo y la ruina de Jerusalén, exactamente lo que se describe aquí.
Salmos 74:4-8 lamenta la quema y profanación del santuario, la misma destrucción registrada aquí.
2 Reyes 25:11 continúa el mismo evento, detallando la deportación del pueblo tras la destrucción del templo y la ciudad.
2 Reyes 25:10 informa que los caldeos derribaron los muros de Jerusalén, el mismo evento que aquí.
2 Reyes 25:9 da el relato paralelo de la quema del templo y la ciudad, el mismo evento descrito aquí.
Lamentaciones 2:7 añade una capa teológica: Jehová mismo entregó el santuario en manos enemigas, lamentando la destrucción.
1 Reyes 9:7 advirtió que el templo sería desechado; aquí esa advertencia se vuelve realidad con el templo quemado.
Jeremías 39:8 da un relato paralelo de los caldeos quemando la casa del rey y derribando muros, confirmando el mismo evento.
Jeremías 32:29 predice específicamente que los caldeos quemarían la ciudad y las casas, la misma destrucción registrada aquí.
Jeremías 21:14 profetiza el castigo de Jehová por fuego; aquí ese juicio se cumple en la quema del templo y los palacios.
Jeremías 21:10 declaró que Jehová entregaría Jerusalén a Babilonia para ser quemada; este versículo confirma ese evento.
Jeremías 17:27 advirtió que el fuego devoraría los palacios de Jerusalén; aquí se ejecuta ese juicio.
Jeremías 6:5 profetizó ataque contra los palacios; este versículo registra el cumplimiento de esa profecía.
Levítico 26:31 profetizó que los santuarios serían asolados; este versículo registra el cumplimiento de esa maldición del pacto.
Jeremías 7:4 advierte contra la falsa confianza en el templo; esta destrucción muestra la consecuencia de ese engaño.
Ezequiel 7:21 profetiza que Jehová entregará los tesoros en manos de saqueadores; aquí las posesiones preciosas son destruidas.
Amós 3:11 advierte que un adversario derribará las defensas y saqueará las fortalezas; aquí los muros de Jerusalén son rotos y las posesiones destruidas.
Lucas 21:6 registra la profecía de Jesús de que el templo posterior sería derribado, un patrón similar de juicio.