2 Corintios 8:5
Y no como lo esperábamos, mas aun á sí mismos se dieron primeramente al Señor, y á nosotros por la voluntad de Dios.
Referencia cruzada
2 Corintios 4:5 muestra el patrón de Pablo: no proclamarse a sí mismo sino servir a otros por amor a Jesús, paralelo a entregarse al Señor y luego a otros.
En 2 Corintios 5:14, el amor de Cristo impulsa a la entrega personal, el motivo teológico detrás de que los macedonios se dieran al Señor.
2 Corintios 5:15 afirma que los creyentes deben vivir para Cristo, exactamente lo que hicieron los macedonios al darse primero al Señor.
Romanos 6:13 llama a los creyentes a presentarse a Dios como instrumentos de justicia, la misma dedicación que darse primero al Señor.
Romanos 12:1 insta a presentar sus cuerpos como sacrificio vivo, santo a Dios, reflejando directamente que los macedonios se entregaron primero al Señor.
Romanos 14:7-9 dice que vivimos para el Señor y le pertenecemos, el mismo principio de pertenecer primero a Dios, como hicieron los macedonios.
1 Corintios 6:19 afirma que su cuerpo es templo y que no se pertenecen, eco de la idea de pertenecer completamente al Señor.
1 Corintios 6:20 dice que fueron comprados por precio, por lo tanto pertenecen a Dios, así como los macedonios se entregaron primero a Él.
Deuteronomio 26:16 manda obedecer a Jehová con todo el corazón y el alma, la misma devoción total que entregarse primero al Señor.
2 Reyes 11:17 registra un pacto que hace al pueblo propiedad de Jehová, reflejando directamente que los macedonios se entregaron primero a Dios.
2 Crónicas 15:12 relata un pacto de buscar a Jehová de todo corazón, la misma consagración que ejemplificaron los macedonios.
Isaías 44:5 tiene personas diciendo 'Soy de Jehová', el lenguaje exacto de entregarse al Señor.
Isaías 56:6 describe extranjeros que se unen a Jehová, la misma dedicación que los macedonios mostraron primero.
Jeremías 50:5 describe a Israel uniéndose a Jehová en pacto eterno, eco de la consagración de los macedonios primero a Dios.
En 2 Crónicas 30:8, Ezequías llama a Israel a someterse a Jehová, en paralelo a la entrega voluntaria de los macedonios a Dios.
Isaías 44:3-5 describe a personas que declaran 'Pertenezco a Jehová', un paralelo verbal directo a la dedicación personal de los macedonios.