Salmos 50:2
De Sión, perfección de hermosura, ha Dios resplandecido.
Referencia cruzada
Salmos 48:2 también describe a Sión como 'hermosa en elevación' y 'gozo de toda la tierra', reforzando el tema de su perfección y significado.
Salmos 80:1 usa el mismo verbo 'resplandecer' para Dios entronizado sobre querubines, en paralelo directo con la manifestación de Dios desde Sión.
Salmos 99:2 repite el mismo tema de la majestad de Dios en Sión, enfatizando su exaltación sobre todos los pueblos.
Salmos 27:4 expresa el anhelo de contemplar la 'hermosura de Jehová', haciendo eco directo de la 'perfección de hermosura' en Sión.
Salmos 68:24 describe la procesión de Dios al santuario; ambos destacan la presencia visible de Dios en Sión.
Salmos 2:6 establece al rey de Dios en Sión, el mismo monte desde donde Dios resplandece en hermosura.
Salmos 53:6 busca la salvación desde Sión, el mismo lugar donde resplandece la hermosura de Dios.
Salmos 87:2 declara que Jehová ama las puertas de Sión más que todas las moradas, destacando el afecto especial de Dios por el lugar desde donde resplandece.
Salmos 87:3 dice 'cosas gloriosas se dicen de ti, oh ciudad de Dios', haciendo eco de la gloria de Sión como el lugar del resplandor de Dios.
Salmos 96:6 declara que la fortaleza y la hermosura están en el santuario de Dios, coincidiendo con la 'perfección de hermosura' desde Sión.
Deuteronomio 33:2 usa el mismo verbo 'resplandeció' para Dios viniendo de Sinaí y Parán, proporcionando un paralelo teofánico anterior.
Habacuc 3:3 describe a Dios viniendo de Temán con esplendor cubriendo los cielos, en paralelo con el resplandor desde Sión.
Habacuc 3:4 representa el brillo de Dios como luz y rayos de su mano, reforzando la imaginería de la radiación divina.
Lamentaciones 1:6 contrasta la pérdida de la majestad de Sión con la perfección de hermosura en Salmos 50:2, mostrando juicio.
Lamentaciones 2:15 cita la misma frase 'perfección de hermosura' de Salmos 50:2, ahora usada burlonamente sobre la destrucción de Jerusalén.
Ezequiel 27:3 tiene a Tiro jactándose de ser 'perfecta en hermosura' con orgullo, contrastando con la verdadera perfección de hermosura de Dios en Sión de Salmos 50:2.
Apocalipsis 21:23 muestra la gloria de Dios iluminando la Nueva Jerusalén, cumpliendo la imagen de Dios resplandeciendo desde Sión.
Habacuc 2:20 declara que Jehová está en su santo templo, llamando al silencio; ambos afirman la presencia de Dios en su santuario.
Isaías 12:6 llama a Sión a regocijarse porque el Santo está en medio de ella, énfasis paralelo en la presencia moradora de Dios.
2 Crónicas 20:21 menciona alabar con 'vestiduras santas', frase similar a 'perfección de hermosura' desde Sión.
1 Crónicas 16:29 llama a adorar en 'la hermosura de la santidad', la misma belleza atribuida a Dios en Sión.
En Apocalipsis 1:16, el rostro de Cristo resplandece como el sol, haciendo eco de la gloria radiante de Dios desde Sión. Ambos representan el brillo divino.