Salmos 109:13
Su posteridad sea talada; en segunda generación sea raído su nombre.
Referencia cruzada
Salmos 109:15 continúa la maldición, pidiendo a Jehová que corte su memoria — reforzando el deseo de borrar el nombre aquí.
Salmos 37:28 afirma explícitamente que los hijos de los impíos serán cortados, haciendo eco directamente de la maldición del salmo sobre la posteridad.
Salmos 21:10 habla de destruir su fruto y simiente de la tierra — el mismo corte de descendencia que la maldición aquí.
En Jeremías 22:30, Joaquín es declarado sin hijos — un caso específico de corte de un linaje real.
En Deuteronomio 9:14, Jehová amenaza con borrar el nombre de Israel — el mismo lenguaje de 'borrar' usado aquí.
En Deuteronomio 29:20, Jehová borrará el nombre del que quebranta el pacto — lenguaje de maldición idéntico.
1 Samuel 2:31-33 describe cómo Jehová corta la descendencia de Elí, un ejemplo concreto de la posteridad siendo borrada.
En Isaías 14:20-22, la descendencia del rey de Babilonia nunca es nombrada — el mismo destino de ser borrada.
2 Reyes 10:10 confirma el cumplimiento de la palabra de Jehová contra la casa de Acab, cortando su linaje — un paralelo a la maldición del salmo.
En Job 18:19, Bildad dice que el impío no tiene descendencia ni posteridad — haciendo eco directamente de esta maldición.
Apocalipsis 3:5 promete que el nombre del fiel nunca será borrado — lo opuesto a la maldición aquí.
Nahum 1:14 declara el juicio de Jehová de que el nombre de Nínive no será perpetuado — paralelo directo a la maldición del salmista.
Jeremías 11:19 registra a enemigos tramando cortar su nombre — la misma intención maliciosa que el salmista ora contra sus adversarios.
Isaías 48:19 promete que el nombre de Israel obediente nunca sería cortado — lo opuesto a la maldición aquí.
Job 27:14 dice que los hijos del impío están destinados a la espada — un paralelo a la maldición de cortar la descendencia.
Job 18:17 describe que la memoria del impío perece y no tiene nombre — el mismo destino que invoca la maldición.
Ester 9:10 registra la ejecución de los diez hijos de Amán — un corte literal de la descendencia como desea la maldición.
2 Samuel 18:18 muestra a Absalom erigiendo una columna para preservar su nombre por no tener hijo — el mismo destino que la maldición desea al enemigo.
Deuteronomio 25:6 ordena el levirato para evitar que un nombre sea borrado — oponiéndose directamente a la maldición aquí.
Números 27:4 muestra a hijas suplicando preservar el nombre de su padre — lo opuesto a la maldición que busca borrar un nombre.
En Levítico 20:20, el incesto entre tío y sobrina resulta en morir sin hijos — un paralelo directo con cortar la descendencia.
En 2 Reyes 10:11, Jehú corta a toda la casa de Acab — un cumplimiento histórico de la maldición de cortar la posteridad.
Isaías 26:14 describe a Jehová borrando toda memoria de los impíos — el mismo destino que el salmista ora para el nombre de su enemigo.
En Éxodo 32:33, Jehová borra a los pecadores de Su libro — el mismo verbo aplicado a un registro diferente.
En Proverbios 10:7, el nombre del impío se pudre — un destino similar de ser olvidado, aunque menos severo.
En Deuteronomio 25:19, se ordena a Israel borrar la memoria de Amalec — un mandato paralelo de borrar un nombre.