Proverbios 23:35
Y dirás: Hiriéronme, mas no me dolió; azotáronme, mas no lo sentí; cuando despertare, aun lo tornaré á buscar.
Referencia cruzada
En Proverbios 26:11, el necio repite su necedad como el perro vuelve a su vómito, la intención del borracho de beber de nuevo.
Proverbios 26:9 dice que el proverbio es como una espina en la mano del borracho, aquí el borracho está demasiado insensible para beneficiarse de la sabiduría.
En Proverbios 27:22, moler al necio no quita la necedad, paralelo a la insensibilidad del borracho a los golpes.
En Deuteronomio 29:19, uno se bendice a sí mismo mientras persiste en el pecado, paralelo al autoengaño del borracho.
En Isaías 22:13, 'comamos y bebamos, porque mañana moriremos' refleja el hedonismo imprudente del borracho.
En Jeremías 5:3, Jehová hiere pero ellos no sienten dolor, paralelo directo a la insensibilidad y desafío del borracho.
En Efesios 4:19, la pérdida de sensibilidad lleva a la sensualidad, exactamente el estado de insensibilidad y lujuria del borracho.
2 Pedro 2:22 'el perro vuelve a su vómito' se relaciona directamente con el borracho que vuelve a beber, el mismo patrón de pecado repetido.
Oseas 7:9 describe la inconsciencia de Israel sobre su decadencia ('él no lo sabe'), la misma inconsciencia del borracho que no supo que fue herido.
En Jeremías 31:18, Efraín se arrepiente tras la disciplina, contraste con el deseo del borracho de otra bebida.