Números 22:17
Porque sin duda te honraré mucho, y haré todo lo que me dijeres: ven pues ahora, maldíceme á este pueblo.
Referencia cruzada
En Números 22:6, Balac pide por primera vez a Balaam que maldiga a Israel, dando contexto a la oferta de recompensa repetida en el versículo 17.
En Números 22:37, Balac se queja de que Balaam se demoró y reafirma su capacidad de otorgar honores, refiriéndose directamente a la oferta anterior.
En Números 23:2, Balac sigue las instrucciones de Balaam de construir altares y ofrecer sacrificios, cumpliendo su promesa de hacer lo que Balaam dijera.
En Números 23:3, Balaam le dice a Balac que solo hablará lo que Dios le muestre, contrastando con la expectativa de Balac de que Balaam obedeciera su mandato.
En Números 23:29, Balaam vuelve a instruir a Balac para construir altares y preparar sacrificios, continuando el patrón de que Balac cumple sus palabras.
En Números 23:30, Balac ejecuta el mandato de Balaam por segunda vez, reforzando su compromiso de hacer lo que Balaam pidiera para una maldición.
En Números 24:11, Balac le dice a Balaam que intentó honrarlo pero Dios lo impidió, contrastando con la promesa hecha al enviarlo.
En Números 23:7, Balaam repite la petición de Balac de maldecir a Israel, recordando el honor y la recompensa prometidos.
En Números 23:11, la queja de Balac contrasta su recompensa prometida con la bendición de Balaam en lugar de la maldición.
En Números 24:10, la ira de Balac repite la decepción de que Balaam bendijo en lugar de maldecir a pesar de la oferta.
En Deuteronomio 23:4, esta contratación de Balaam se cita como una razón histórica para excluir a los moabitas de la asamblea.
En Daniel 2:6, la promesa de Nabucodonosor de 'dones, recompensas y gran honor' se asemeja mucho a las palabras de Balac sobre la promoción.
1 Timoteo 6:9 advierte que el deseo de riquezas lleva a la ruina, exactamente la tentación que Balaam enfrenta con la recompensa de Balac.