Levítico 15:27

Cualquiera que tocare en esas cosas será inmundo; y lavará sus vestidos, y á sí mismo se lavará con agua, y será inmundo hasta la tarde.

Referencia cruzada

Levítico 15:5-8 da el procedimiento general de purificación por tocar a una persona con flujo, que aplica directamente aquí.

Levítico 15:21 especifica que tocar su cama requiere lavar ropa y bañarse — un caso específico de la regla general aquí.

Levítico 11:40 prescribe el mismo lavado de ropa e impureza hasta la tarde tras tocar un cadáver, mostrando requisitos rituales idénticos para la contaminación.

Levítico 16:26 exige lavar ropa y bañarse tras manejar el chivo expiatorio, igualando el ritual de limpieza aquí por tocar algo inmundo.

Levítico 17:16 añade una consecuencia: no lavarse conlleva llevar iniquidad — una pena no declarada aquí pero implícita.

Levítico 17:15 exige lavado similar tras tocar un animal muerto — una fuente de impureza distinta con la misma respuesta ritual.

Hebreos 9:14 Contraste

Hebreos 9:14 contrasta la sangre de Cristo, que purifica la conciencia, con los lavados externos como los de Levítico, mostrando la limitación del sistema antiguo.

Ezequiel 36:25 aplica la imagen de rociar agua a la limpieza espiritual del pecado, reflejando el lavado ceremonial requerido aquí.

Zacarías 13:1 promete una fuente abierta para el pecado y la impureza, evocando la misma necesidad de limpieza que prescribe Levítico.

Hebreos 10:22 usa la imagen del lavado con agua pura, vinculando la limpieza interior del creyente por fe con los ritos externos del antiguo pacto.

1 Juan 1:7 Contraste

1 Juan 1:7 proclama que la sangre de Cristo limpia de todo pecado, contrastando el lavado temporal y externo de Levítico con una limpieza permanente e interna.

Números 8:7 describe un ritual de purificación con agua para los levitas, reflejando el lavado requerido por impureza en Levítico 15:27.