Juan 9:3
Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten en él.
Referencia cruzada
En Juan 11:4, Jesús aplica el mismo principio: la enfermedad de Lázaro es para gloria de Dios, no castigo, en paralelo a esta sanidad.
En Juan 11:40, Jesús vincula la fe con ver la gloria de Dios, el mismo resultado previsto para la sanidad del ciego aquí.
En Juan 12:28, Jesús ora para que el Padre glorifique su nombre, reflejando el tema de la gloria de Dios revelada mediante eventos.
En Juan 14:11, Jesús insta a creer por sus obras, el propósito mismo de esta sanidad: revelar la gloria de Dios.
Juan 17:4 declara que Jesús glorificó al Padre al terminar su obra, en paralelo a la manifestación de las obras de Dios en esta sanidad.
Job 1:8-12 muestra a Dios permitiendo el sufrimiento con un propósito divino, reflejando la declaración de Jesús de que la ceguera muestra las obras de Dios.
Job 2:3-6 continúa el tema: Dios permite más aflicción para su gloria, no por pecado, en paralelo a Juan 9:3.
En Job 22:5-30, Elifaz supone erróneamente que el sufrimiento de Job es por pecado, la misma visión que Jesús rechaza aquí.
En Job 42:7, Dios reprende a los amigos de Job por malrepresentarlo, así como Jesús corrige el vínculo entre pecado y sufrimiento aquí.
Mateo 11:5 incluye sanar ciegos como señal del Mesías, conectando directamente con este milagro que manifiesta las obras de Dios.
En Lucas 13:2-5, Jesús niega de igual modo que la calamidad resulte del pecado personal, en paralelo directo a su enseñanza aquí.
En Hechos 28:4, los nativos suponen erróneamente que el sufrimiento indica castigo divino, el mismo error que Jesús refuta aquí.
Job 9:17 lamenta el sufrimiento sin causa, contrastando con la explicación de Jesús de que esta ceguera sirve para mostrar las obras de Dios.
Hechos 3:10 muestra a la gente reconociendo al cojo sanado, similar a la sanidad del ciego que lleva a reconocer la obra de Dios.