Juan 8:22
Decían entonces los Judíos: ¿Hase de matar á sí mismo, que dice: A donde yo voy, vosotros no podéis venir?
Referencia cruzada
En Juan 8:48, los judíos vuelven a insultar a Jesús llamándole samaritano y endemoniado, continuando su hostil incomprensión mostrada aquí.
Juan 8:52 repite la acusación de que Jesús tiene demonio, desarrollando el mismo tema de incredulidad de los versículos anteriores.
En Juan 7:20, la multitud dice igualmente que Jesús tiene demonio, una acusación recurrente contra él en todo el Evangelio.
Juan 10:20 registra la misma acusación: 'Tiene demonio y está fuera de sí', mostrando el rechazo constante a Jesús.
Hebreos 12:3 dice explícitamente que Jesús soportó la hostilidad de los pecadores; la acusación de los judíos aquí es un ejemplo vívido de esa hostilidad.
Salmos 31:18 ora contra los labios mentirosos que hablan contra el justo, exactamente el tipo de falsa acusación que los judíos hacen aquí.
Salmos 123:4 habla de soportar el desprecio de los soberbios; Jesús enfrenta ese desprecio cuando los judíos sugieren que se suicidaría.