Juan 11:19
Y muchos de los Judíos habían venido á Marta y á María, á consolarlas de su hermano.
Referencia cruzada
En Juan 11:45, los mismos judíos que vinieron a consolar ahora creen después de presenciar a Jesús resucitar a Lázaro.
En Job 2:11, tres amigos de Job vienen a mostrar simpatía y consolarlo — un claro paralelo con los judíos que vienen a consolar a las hermanas.
En Jeremías 16:5-7, Dios retiene el consuelo de los dolientes como juicio — opuesto al consuelo dado libremente en Juan 11:19.
Lamentaciones 1:9 lamenta 'no hubo quien la consolase' — contrastando con muchos consoladores que vienen a María y Marta en Juan.
Lamentaciones 1:16 clama 'el consolador está lejos de mí' — lo opuesto a la multitud de consoladores reunidos en Juan 11:19.
Lamentaciones 1:21 repite 'no hay quien me consuele' — un marcado contraste con los muchos judíos que vinieron a consolar.
Romanos 12:15 ordena 'llorad con los que lloran' — los judíos que vienen a consolar a María y Marta ejemplifican este principio.
En Lamentaciones 1:2, Jerusalén llora sin quien la consuele — un marcado contraste con los muchos consoladores en Juan 11:19.
2 Corintios 1:4 describe que Dios nos consuela para que podamos consolar a otros — el consuelo humano de los judíos contrasta con el consuelo divino como fuente.
1 Tesalonicenses 4:18 insta a animarse con la esperanza de la resurrección — los consoladores en Juan carecen de esa esperanza hasta que Jesús llega.
1 Tesalonicenses 5:11 llama a los creyentes a animarse unos a otros — la visita consoladora de los judíos es un ejemplo práctico de esta exhortación.
En Isaías 51:19, Jerusalén se lamenta de no tener quien la consuele — contrastando con los muchos que vienen a consolar en Juan 11:19.
Lamentaciones 2:13 pregunta qué puede consolar a Jerusalén en su vasta ruina — un paralelo a la necesidad de consuelo ante la muerte de Lázaro, aunque no llegan consoladores.