Hebreos 7:3
Sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, mas hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
Referencia cruzada
Hebreos 7:17 repite que Melquisedec es sacerdote para siempre, reforzando la naturaleza perpetua de su sacerdocio.
Hebreos 7:23-28 explica el sacerdocio permanente de Jesús, mostrando el mismo tema de un orden sacerdotal sin fin.
Hebreos 7:6 refuerza la falta de genealogía de Melquisedec y muestra su superioridad al recibir diezmos y bendecir a Abraham.
Hebreos 7:15 afirma que surge otro sacerdote a semejanza de Melquisedec, aplicando el patrón de 7:3 al sacerdocio de Cristo.
Hebreos 7:16 basa el sacerdocio de Cristo en vida indestructible, reflejando la vida sin fin implícita para Melquisedec en 7:3.
Hebreos 7:28 contrasta a los débiles sacerdotes levíticos con el Hijo constituido para siempre, mostrando la realidad detrás del tipo de Melquisedec.
Hebreos 5:6 cita Salmos 110:4 declarando a Cristo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec, fundamentando el retrato en 7:3.
Hebreos 1:2 describe al Hijo como heredero y creador, ampliando el estatus divino de aquel a quien Melquisedec se asemeja.
Éxodo 6:18 da una genealogía detallada de Coat, contrastando con la falta de genealogía de Melquisedec en Hebreos 7:3.
Éxodo 6:20 registra la genealogía de Aarón, contrastando con la ausencia de linaje y el sacerdocio eterno de Melquisedec en Hebreos 7:3.
1 Crónicas 6:1-3 registra la genealogía de Aarón, contrastando con Melquisedec que no tiene linaje registrado en Génesis.
Génesis 14:18 presenta a Melquisedec como sacerdote del Dios Altísimo, proporcionando la fuente del AT para el pasaje de Hebreos.
Éxodo 40:15 establece un sacerdocio perpetuo para los hijos de Aarón, que Hebreos contrasta con el orden eterno superior de Melquisedec.
Isaías 9:6 describe al Hijo eterno, a quien Melquisedec se asemeja en Hebreos 7:3, vinculando a las dos figuras.
Juan 1:1 declara la existencia eterna del Verbo, paralelamente a Melquisedec que no tiene principio ni fin en Hebreos 7:3.