Ezequiel 34:6
Y anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto: y en toda la haz de la tierra fueron derramadas mis ovejas, y no hubo quien buscase, ni quien requiriese.
Referencia cruzada
Ezequiel 34:5 precede directamente al versículo 6, afirmando que la dispersión fue por falta de pastor, la misma causa.
Ezequiel 34:8 amplía el fracaso de los pastores en buscar, reforzando la falta de búsqueda en el versículo 6.
Juan 10:16 muestra a Jesús como el Buen Pastor que reúne activamente a las ovejas dispersas, respondiendo al abandono en Ezequiel.
1 Pedro 2:25 repite directamente la imagen de ovejas descarriadas, contrastando el extravío anterior con el retorno al Pastor.
2 Crónicas 18:16 usa la misma metáfora de Israel esparcido como ovejas sin pastor, paralelo directo con Ezequiel.
Salmos 119:176 confiesa haberse descarriado como oveja perdida y ruega a Jehová que busque, reflejando la necesidad de un buscador.
Jeremías 10:21 culpa a los pastores por dispersar el rebaño, paralelo directo a la acusación de Ezequiel contra pastores negligentes.
En Jeremías 50:6 aparece la misma metáfora de ovejas perdidas, culpando a los pastores por extraviarlas en los montes.
Jeremías 50:17 especifica que Israel fue dispersado por Asiria y Babilonia, detallando los agentes de la dispersión.
En Mateo 10:6, Jesús envía a los discípulos a las 'ovejas perdidas de Israel', aplicando la imagen del AT a su misión.
Mateo 18:12 describe a un pastor que busca una oveja perdida en los montes, la acción que falta en Ezequiel 34:6.
Salmos 107:4 describe el vagar por desiertos, reflejando las ovejas perdidas errantes por montes y colinas sin guía.
Salmos 119:10 expresa el deseo de no apartarse de los mandatos de Jehová, opuesto al vagar sin rumbo de las ovejas dispersas.
Salmos 142:4 repite el mismo lamento de abandono: nadie se preocupa ni busca, paralelo a ovejas dispersas sin quien las busque.
Zacarías 11:5 describe pastores que venden y matan ovejas sin piedad, reflejando el abandono del rebaño.