Ezequiel 11:23
Y la gloria de Jehová se fué de en medio de la ciudad, y paró sobre el monte que está al oriente de la ciudad.
Referencia cruzada
En Ezequiel 8:4, la gloria de Jehová estaba presente en el templo; aquí parte hacia el monte—un claro contraste entre presencia y ausencia.
Ezequiel 9:3 muestra la gloria moviéndose del querubín al umbral—una etapa anterior de la misma secuencia de partida que culmina en el monte.
En Ezequiel 10:4, la gloria va del querubín al umbral; 11:23 continúa el movimiento hacia el monte—etapas secuenciales.
Ezequiel 10:18 muestra la gloria saliendo del umbral y posándose sobre los querubines—el precursor inmediato de la partida al monte en 11:22-23.
Ezequiel 43:2 describe la gloria viniendo del oriente con un sonido, la contraparte del retorno a su partida.
Ezequiel 43:4 muestra la gloria regresando del oriente al templo, completando el ciclo de partida y regreso.
Ezequiel 10:19 muestra la gloria partiendo del umbral del templo, el paso previo en la misma visión que lleva al monte.
Ezequiel 44:4 muestra la gloria de Jehová llenando el templo otra vez, revirtiendo la partida en Ezequiel 11:23 — un claro contraste de juicio y luego restauración.
Oseas 5:15 describe a Dios retirándose hasta que Israel lo busque, reflejando la partida de la gloria del templo en Ezequiel 11:23.
Zacarías 14:4 sitúa los pies de Jehová en el mismo Monte de los Olivos donde estuvo la gloria, vinculando la partida con el retorno escatológico.
Mateo 23:37-39 muestra a Jesús lamentando el rechazo de Jerusalén y dejando el templo hasta su regreso, reflejando la partida de la presencia de Dios.