Éxodo 27:21
En el tabernáculo del testimonio, afuera del velo que está delante del testimonio, las pondrá en orden Aarón y sus hijos, delante de Jehová desde la tarde hasta la mañana, como estatuto perpetuo de los hijos de Israel por sus generaciones.
Referencia cruzada
Éxodo 26:31-33 describe el velo que separa el Lugar Santo, el mismo velo fuera del cual se coloca la lámpara, definiendo su ubicación.
Éxodo 40:3 instruye cubrir el arca con el velo, el mismo velo fuera del cual está la lámpara, aclarando la disposición espacial.
Éxodo 25:37 da la fabricación de las siete lámparas, que se atienden como se describe en el versículo principal.
Éxodo 30:7 describe el arreglo de las lámparas con incienso cada mañana, conectando directamente con el cuidado diario.
Éxodo 39:37 enumera el candelabro terminado con sus lámparas y aceite, los mismos elementos atendidos en el versículo principal.
Éxodo 16:34 coloca el maná 'delante del testimonio', el mismo testimonio (arca) que el velo frente a la lámpara resguarda.
Éxodo 25:16 manda poner el testimonio dentro del arca, el arca que el velo frente a la lámpara oculta de la vista.
Éxodo 25:21 coloca el propiciatorio sobre el arca que contiene el testimonio, el mismo objeto detrás del velo donde está la lámpara.
Levítico 24:3 repite este mismo mandato para que Aarón mantenga las lámparas desde el atardecer hasta la mañana delante de Jehová.
En 1 Samuel 3:3 se menciona la misma lámpara de Dios, aún encendida en el tabernáculo en Silo, mostrando continuidad de esta práctica.
En 2 Crónicas 13:11 se describe el encendido diario de las lámparas al atardecer como parte del culto del templo, eco de este mandato.
Levítico 24:2 manda traer aceite para la lámpara a fin de mantenerla encendida continuamente, reforzando la misma instrucción de luz perpetua.
Números 4:16 asigna a Eleazar el cargo del aceite para la luz, directamente relacionado con el deber de atender la lámpara.
2 Crónicas 4:20 registra los candelabros en el templo de Salomón ardiendo frente al santuario interior, exactamente como se prescribe aquí.
Hebreos 9:6 describe el servicio diario de los sacerdotes en el primer tabernáculo, donde se atendía este candelabro, mostrando la práctica continuada.
Salmos 134:1 llama a los que ministran de noche en la casa de Jehová a alabarle, eco del deber de atender las lámparas nocturnas.