Eclesiastés 5:12
Dulce es el sueño del trabajador, ora coma mucho ó poco; mas al rico no le deja dormir la hartura.
Referencia cruzada
Eclesiastés 2:23 dice que el corazón del trabajador nunca descansa de noche, contrastando fuertemente con el dulce sueño del trabajador en Eclesiastés 5:12.
Eclesiastés 8:16 nota que el sabio observador no ve sueño, una causa diferente de insomnio a la del exceso del rico en Eclesiastés 5:12.
Proverbios 3:24 promete dulce sueño al sabio, paralelando directamente el dulce sueño del trabajador en Eclesiastés 5:12 como una bendición de contentamiento.
Salmos 127:2 advierte que el trabajo ansioso no trae sueño; Dios da sueño a sus amados, reflejando el contraste de Eclesiastés 5:12 entre el dulce sueño del trabajador y la inquietud del rico.
Salmos 4:8 basa el sueño pacífico en la confianza en Dios, mientras Eclesiastés 5:12 lo atribuye a la vida sencilla del trabajador; ambos afirman el descanso como un don.