Deuteronomio 5:7
No tendrás dioses extraños delante de mí.
Referencia cruzada
Éxodo 20:3 es la versión paralela de este mismo primer mandamiento en el Decálogo.
Mateo 4:10 cita el mandato de adorar solo a Dios, tomando Deuteronomio 6:13, y lo aplica en la narración de la tentación.
1 Juan 5:21 advierte contra los ídolos, aplicando directamente la prohibición de otros dioses a la vida cristiana.
Génesis 35:2 muestra a Jacob purificando su casa de dioses ajenos, ejemplificando la obediencia a este mandato.
Éxodo 34:14 repite el mandato y explica el celo de Jehová, reforzando la relación exclusiva.
2 Reyes 17:12 relata la idolatría de Israel como violación directa de esta prohibición, llevando al juicio.
En Marcos 12:32, un escriba afirma que Dios es uno y no hay otro, haciendo eco directo del primer mandamiento.
En 2 Corintios 6:16, Pablo contrasta a los creyentes como templo de Dios con los ídolos, aplicando el principio a la iglesia.