Deuteronomio 18:2
No tendrán, pues, heredad entre sus hermanos: Jehová es su heredad, como él les ha dicho.
Referencia cruzada
En Deuteronomio 10:9 aparece la misma declaración: Leví no tiene heredad porque Jehová es su heredad — un paralelo directo anterior.
En Deuteronomio 12:12, el levita es incluido en el regocijo precisamente porque no tiene porción ni heredad — aplicando el principio a la adoración.
En Deuteronomio 14:27, el mandato de no desamparar al levita se basa en su falta de heredad — reforzando la misma condición.
Salmos 16:5 declara a Jehová como 'mi porción y mi copa', reflejando directamente el concepto levítico de Dios como heredad.
Salmos 73:26 dice 'Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre', repitiendo explícitamente el tema de la heredad.
Salmos 119:57 afirma 'Jehová es mi porción', un paralelo verbal directo con la heredad de los levitas.
Lamentaciones 3:24 dice 'Jehová es mi porción', haciendo eco directo de la declaración levítica de Dios como heredad.
En Números 18:20, Dios dice directamente a Aarón que los levitas no tienen heredad porque Él mismo es su porción — una declaración casi idéntica.
En Números 26:62, los levitas no reciben heredad entre Israel, confirmando la misma prohibición aquí declarada.
En Josué 13:14, la asignación histórica confirma que Leví no recibió tierra; en cambio, las ofrendas de fuego son su heredad.
En Josué 13:33 se repite el mismo hecho: Moisés no dio heredad a Leví porque Jehová es su heredad.
En Josué 18:7, los levitas no tienen porción porque el sacerdocio de Jehová es su heredad — una reiteración de la misma verdad.
Ezequiel 44:28 hace eco de que Jehová es la heredad de los levitas, reforzando su condición sin tierra — principio idéntico de la ley.
En Levítico 25:33, los levitas reciben casas en ciudades como posesión, complementando su falta de heredad tribal — una aplicación práctica del mismo principio.