Deuteronomio 14:27
Y no desampararás al Levita que habitare en tus poblaciones; porque no tiene parte ni heredad contigo.
Referencia cruzada
En Deuteronomio 14:29, el mandato de incluir al levita se repite, añadiendo al extranjero, huérfano y viuda a los que deben ser alimentados.
Deuteronomio 12:12 también ordena alegrarse con el levita, usando la misma razón: no tiene herencia contigo.
Deuteronomio 12:18 repite la instrucción de incluir al levita en la fiesta delante de Jehová, reforzando la misma obligación.
Deuteronomio 12:19 advierte directamente: 'Mira que no desampares al levita', haciendo eco del mandato exacto en 14:27.
Deuteronomio 18:1 declara que los levitas no tienen herencia, dando la razón fundamental para el mandato de no desampararlos.
Deuteronomio 18:2 explica además que Jehová es la herencia de los levitas, reforzando por qué deben ser sostenidos.
Números 18:20 declara que Jehová es la herencia de los sacerdotes, el mismo principio que subyace a la falta de tierra de los levitas.
Números 26:62 registra que los levitas no recibieron herencia de tierra, explicando por qué dependen de los diezmos como se indica aquí.
Gálatas 6:6 aplica el mismo principio de apoyar a quienes enseñan, extendiendo el cuidado del levita a los maestros cristianos.
1 Timoteo 5:17 llama a honrar a los ancianos que trabajan en la palabra, en paralelo al apoyo a los levitas que no tenían herencia.