2 Timoteo 3:7
Que siempre aprenden, y nunca pueden acabar de llegar al conocimiento de la verdad.
Referencia cruzada
2 Timoteo 3:7 continúa que estas mujeres siempre aprenden pero nunca llegan al conocimiento de la verdad, contexto inmediato que muestra su vulnerabilidad.
En 2 Timoteo 4:4, esta misma multitud se aparta de la verdad a los mitos, el resultado inevitable de no llegar jamás al conocimiento.
2 Timoteo 2:25 ofrece esperanza de que los oponentes se arrepientan y lleguen a la verdad, contrastado con quienes aprenden sin llegar jamás.
Juan 3:20 explica por qué algunos nunca llegan a la verdad: odian la luz porque sus obras son malas.
Juan 3:21 lo invierte: el que hace la verdad viene a la luz, opuesto a siempre aprender pero nunca llegar.
1 Timoteo 2:4 declara que la voluntad de Dios es que todos lleguen al conocimiento de la verdad, contrastando con quienes nunca la alcanzan.
Hebreos 5:11 describe a personas tardas para oír, incapaces de captar verdad más profunda, en paralelo directo a quienes siempre aprenden pero nunca conocen la verdad.
Amós 8:12 describe a personas que buscan la palabra de Jehová pero no la hallan, un paralelo directo a quienes siempre aprenden sin alcanzar la verdad.
Juan 8:32 promete que conocer la verdad libera, contrastando con quienes nunca llegan a ese conocimiento.
En 1 Timoteo 1:7, falsos maestros desean enseñar pero carecen de entendimiento, la misma condición que quienes siempre aprenden sin verdad.
Deuteronomio 29:4 muestra que Jehová no dio a Israel entendimiento, una incapacidad similar de comprender la verdad a pesar de ser enseñados.
Proverbios 14:6 dice que el escarnecedor busca sabiduría en vano, en paralelo a siempre aprender pero no hallar la verdad.
1 Corintios 3:1-4 describe inmadurez espiritual, aún mundanos, incapaces de recibir verdad profunda, en paralelo a quienes aprenden sin cesar sin alcanzar la verdad.
Efesios 4:14 advierte contra ser zarandeados por falsas doctrinas, en paralelo a quienes nunca llegan a la verdad, siempre aprendiendo pero inestables.