1 Reyes 14:8

Y rompí el reino de la casa de David, y te lo entregué á ti; y tú no has sido como David mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solamente lo derecho delante de mis ojos;

Referencia cruzada

1 Reyes 3:14 muestra la promesa condicional a Salomón si andaba como David, el estándar de obediencia que Jeroboam no cumplió.

1 Reyes 11:30 registra que Ahías rasgó su manto en doce pedazos, el acto simbólico que presagia el arrebatamiento del reino mencionado aquí.

1 Reyes 11:31 es la profecía original: Dios arrebataría el reino de Salomón y daría diez tribus a Jeroboam, el evento resumido aquí.

1 Reyes 11:33–38 Contexto histórico

1 Reyes 11:33-38 da la profecía completa de la división del reino y las condiciones para Jeroboam, el contexto más amplio de este versículo.

En 1 Reyes 15:5, David es elogiado por hacer lo recto, excepto en el asunto de Urías, reflejando el estándar de fidelidad aquí establecido.

1 Reyes 9:4 Paralelo

1 Reyes 9:4 dice a Salomón que ande delante de Dios como David, usando la integridad de David como estándar, igual que aquí.

1 Reyes 11:39 Cumplimiento profético

1 Reyes 11:39 profetiza aflicción sobre la casa de David, el mismo arrebatamiento del reino que ahora se cumple en 14:8.

2 Crónicas 17:3 dice que Josafat anduvo en los primeros caminos de David, aplicando el mismo modelo de fidelidad de David a un rey posterior.

2 Crónicas 28:1 dice que Acaz no hizo lo recto como David, contrastando su maldad con la justicia de David, el mismo punto de referencia.

Hechos 13:22 cita a Dios llamando a David un varón conforme a Su corazón, en paralelo a la descripción de la obediencia total de David aquí.

2 Reyes 17:21 Contexto histórico

2 Reyes 17:21 relata que Dios arrebató a Israel de la casa de David, una referencia directa al mismo evento descrito aquí.

2 Crónicas 34:2 dice que Josías anduvo en los caminos de David sin apartarse, reflejando la descripción de la fidelidad de David aquí.

Hechos 13:36 Tema relacionado

Hechos 13:36 señala que David sirvió al propósito de Dios en su generación, una referencia general a su vida fiel, similar a la alabanza aquí.