Salmos 120:1
Cántico gradual. A JEHOVÁ llamé estando en angustia, y él me respondió.
Referencia cruzada
Salmos 18:6 usa una redacción casi idéntica sobre clamar a Dios en la angustia y ser oído, reforzando el tema de la oración respondida.
Salmos 30:8 es otro clamor a Jehová por misericordia, en paralelo al llamado en Salmos 120:1; ambos son súplicas en la angustia.
Salmos 50:15 ordena invocar a Dios en el problema con la promesa de liberación, que Salmos 120:1 ejemplifica como una oración respondida.
Salmos 107:13 resume el clamar a Jehová en la angustia y ser librado, reflejando directamente la experiencia en Salmos 120:1.
Salmos 116:4 registra la oración real: 'Invoqué el nombre de Jehová', mostrando el clamor específico que sigue a la angustia.
Salmos 118:5 refleja el patrón: 'Desde la angustia invoqué a Jehová; Jehová me respondió'—redacción y resultado casi idénticos.
Salmos 6:9 declara que Jehová ha oído la súplica del salmista, haciendo eco de la confianza en ser oído de Salmos 120:1.
Salmos 116:3 describe la misma angustia—'lazos de muerte' y 'dolores del Seol'—ilustrando vívidamente lo que provoca el clamor.
Isaías 37:14-20 registra la oración real de Ezequías en la angustia, extendiendo la carta ante Jehová—un ejemplo concreto de clamar y ser oído.
Isaías 38:2-5 muestra a Ezequías llorando en oración durante su enfermedad, y Dios oyendo y respondiendo—otra instancia explícita del patrón.
Jonás 2:2 repite el mismo lenguaje: 'Invoqué a Jehová desde mi angustia, y él me respondió'—un paralelo verbal directo desde las profundidades del mar.
Hebreos 5:7 afirma que Jesús ofreció oraciones con gran clamor y lágrimas y fue oído—alineándose directamente con la experiencia del salmista.
En Jueces 15:19, Sansón clama a Jehová en la angustia y es respondido con agua. Mismo patrón de clamar a Dios y ser oído.
2 Samuel 22:7 contiene una redacción casi idéntica: 'En mi angustia invoqué... Oyó mi voz.' Paralelo verbal directo.
2 Crónicas 14:11 tiene a Asa clamando a Dios en la batalla, y Dios lo libra. Otro ejemplo de angustia y respuesta divina.