Salmos 6:9

Jehová ha oído mi ruego; ha recibido Jehová mi oración.

Referencia cruzada

Salmos 3:4 Paralelo

Salmos 3:4 expresa de manera similar confianza en que Dios responde a los clamores desde su monte santo, reforzando la seguridad de la oración escuchada.

Salmos 31:22 relata que Dios oyó un clamor de misericordia a pesar de la alarma inicial, reflejando la certeza de la oración respondida.

Salmos 40:1 Paralelo

Salmos 40:1 describe la espera paciente y cómo Dios se inclina para oír el clamor, en paralelo con la certeza de que Dios escucha.

Salmos 66:19 afirma directamente que Dios escuchó la voz de la oración, confirmando la misma verdad que Salmos 6:9.

Salmos 66:20 bendice a Dios por no rechazar la oración, añadiendo gratitud a la certeza de ser escuchado.

Salmos 116:1 declara directamente: 'Ha oído mi voz; ha oído mi clamor por misericordia.'

Salmos 116:2 añade que porque Dios inclinó su oído, el salmista le invocará siempre.

Salmos 118:5 relata clamar a Jehová en la angustia y ser respondido con libertad, en paralelo con la súplica atendida.

Salmos 120:1 repite la misma confianza: Dios oye y responde cuando clamamos en la angustia.

Salmos 138:3 afirma que cuando el salmista clamó, Dios le respondió y lo fortaleció.

Jonás 2:2 Paralelo

Jonás 2:2 es paralelo: 'En mi angustia clamé a Jehová, y él me respondió.'

Jonás 2:7 Paralelo

Jonás 2:7 describe su oración subiendo al santo templo de Dios, implicando que fue oída.

2 Corintios 1:11 vincula explícitamente el librar con las oraciones de muchos, mostrando que Dios responde la oración.

Lamentaciones 3:56 recuerda que Dios oyó el ruego: 'No cierres tu oído a mi clamor.'

Romanos 8:26 revela el papel del Espíritu al interceder cuando no sabemos orar, complementando la confianza de que Dios oye.

Efesios 6:18 llama a orar en todo tiempo en el Espíritu, reflejando la certeza de que la oración es oída y aceptada.