Proverbios 20:21
La herencia adquirida de priesa al principio, aun su postrimería no será bendita.
Referencia cruzada
Proverbios 28:20 advierte que quien se apresura a enriquecerse no quedará impune, reflejando directamente la falta de bendición para la herencia apresurada.
En Proverbios 10:22, la bendición de Jehová trae riquezas sin tristeza, contrastando con la ganancia apresurada maldita aquí.
Proverbios 13:11 refuerza la misma advertencia: la riqueza ganada apresuradamente disminuye, mientras que el aumento gradual perdura; ambos advierten contra la ganancia rápida.
Proverbios 15:27 advierte que la codicia trae problemas a la casa, reflejando el mismo peligro de obtener riqueza apresuradamente.
Proverbios 21:5 contrasta el plan diligente con la prisa, reforzando que la ganancia apresurada lleva a la pobreza.
En Proverbios 13:22, el hombre bueno deja una herencia duradera, contrastando con la ganancia apresurada maldita aquí.
Proverbios 21:6 describe la riqueza de mentiras como efímera, similar a la herencia maldita obtenida apresuradamente.
Proverbios 23:4 advierte contra afanarse por riquezas, una advertencia similar contra la ganancia apresurada que carece de bendición aquí.
En Proverbios 28:8, la riqueza ganada con usura termina en manos del justo, similar a la herencia maldita aquí.
En Habacuc 2:6, se pronuncia un ay sobre quienes acumulan lo que no es suyo, paralelo directo a la ganancia apresurada maldita.
En 1 Timoteo 6:9, el mismo peligro de desear riquezas rápidas lleva a la ruina, reflejando el destino de la ganancia apresurada.
En Job 27:17, la riqueza del malvado pasa al justo, paralelo a la herencia maldita que se pierde.
En Zacarías 5:4, una maldición consume la casa del ladrón, similar a la bendición retenida de la ganancia apresurada.