Levítico 22:3
Diles: Todo varón de toda vuestra simiente en vuestras generaciones que llegare á las cosas sagradas, que los hijos de Israel consagran á Jehová, teniendo inmundicia sobre sí, de delante de mí será cortada su alma: Yo Jehová.
Referencia cruzada
Levítico 22:2 ordena respeto por las ofrendas sagradas, estableciendo directamente la pena específica en 22:3 por acercarse a ellas estando inmundo.
Levítico 7:20 también amenaza con ser cortado por comer sacrificios estando inmundo, reforzando el mismo principio de que la impureza lleva a la exclusión.
Levítico 7:21 extiende la consecuencia de ser cortado a tocar algo inmundo y luego comer sacrificios, paralelo a la regla de Levítico 22:3 sobre acercarse a cosas santas.
Levítico 6:18 define quién puede comer las ofrendas santísimas, reforzando el límite que 22:3 impone con la pena por acercarse estando inmundo.
Números 18:11 permite solo a los ceremonialmente limpios comer las ofrendas, alineándose directamente con la prohibición de 22:3 contra que los inmundos se acerquen.
Números 19:13 impone ser cortado por impureza al tocar un cadáver, una pena paralela a la de 22:3 por acercarse a las ofrendas estando inmundo.
2 Crónicas 30:19 muestra a Ezequías intercediendo por los que comieron la Pascua estando inmundos, contrastando con la estricta pena de ser cortado en 22:3.
Esdras 2:63 restringe comer la comida santísima hasta que se verifique el estado sacerdotal, una restricción diferente a la impureza de 22:3, pero ambas protegen la santidad.